Ir al contenido principal

La meta de la vida

Esto lo comento una persona que desea mantenerse en el anonimato

Dijo:

"Siempre se ha buscado la meta de la vida, del vivir, en cosas que ahora veo son inciertas e inconclusas. Como por ejemplo, tener un buen trabajo, tener una familia conformada, tener una casa linda, tener un auto lindo; tener poder, tener plata, tener mujeres, tener hombres, tener importancia, sentirse alguien importante para los demás.
En un tiempo pensaba así yo, pero hace poco me di cuenta que esa, al menos esa, no es mi meta. Hace poco pensando conmigo mismo frene de esas ideas avasalladoras y compulsivas que se tienen sobre este tema y pensé; me di un respiro a mi mente y le permití a mi esencia, que me responda.
Y la respuesta que me dio me sorprendió. Me sorprendió bellamente y también dándome una obviedad que siempre estuvo pero nunca catalogue, dándole real valor.
Lo que me dijo fue: "La meta de la vida, la real meta de la vida, al menos de tu vida es esta: "Se feliz a cada momento de tu vida".".
Cuando termino de decirme esa frase, mi esencia, quede boquiabierto y también concorde con ella de forma elevada y sentida en todo mi cuerpo.
A lo que termino de decirme, mi esencia, en su frase: "Todo lo que hagas, todo lo que pienses, todo lo que digas, todo lo que mires, todo lo que respires, todo... TODO; todo tiene que estar inundado por la felicidad, por la alegría. Poder ser feliz a cada instante, en cada elección esa, pienso yo, es tu meta para tu vida."
Culmino su frase y sentí que mi esencia me conocía mas que yo mismo. Me quede sentado dándome cuenta de cuanto había pasado sin yo estar transitando mi meta; y cuanto tengo que aprender y sanar para poder transitar por esa meta; a los que los orientales le llaman Tao."

Esto me contó este individuo a mi, un día de lluvia; nublado y frío. Esto me enseño.

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...