Ir al contenido principal

Tiempos

Tiempos de transición. Tiempos de cambios.
Tiempos en donde uno decide.

La decisión de uno radica en elegir, y el elegir es entre progreso o estancamiento.
Con esta idea no hablo de progreso monetario, progreso de prestigio, progreso financiero, progreso de posesión de bienes, progreso de poder. Tampoco hablo sobre estancamiento de los mismos aspectos, o aspectos parecidos.

La idea de progreso, o mi idea de progreso, radica en el progreso personal. De la persona. De uno mismo.
De ese "uno mismo" que uno es en su interior.

He visto, charlado y convivido con gente que materialmente era "estancada" y he podido asimilar y observar como personalmente, lo que se le puede asociar a la conciencia y al ser consiente de la vida propia, eran personas evolucionadas.
Puedo citar el caso opuesto de gente adinerada que estaba estancada en lo relacionado a la conciencia.

Podría decir espiritual, pero es una palabra que tiene varias diversas ideas. La palabra espíritu fue utilizada por muchas personas, de diversos credos y con diversos valores, y también, en casos, fue manipulada.
La conciencia en si no tiene muchas ideas, en si es una cosa. No es una palabra utilizada cotidiana ni repetidamente, en donde pierde el valor en si misma.

Retomando, estos son momentos de cambio. De transmutar. De Cambiar de forma, interiormente, y luego se percibe en el exterior; como cuando uno esta feliz internamente el mundo lo percibe y también se le dispone diferente.

Es el momento, no solo para mi sino para todos. Todos.
Todos los que leen esto, como los que no lo leen también.

El cristal transmuta, hasta ser cristal. No se somete a cuestiones ni se resiste.

Todavía tengo por cambiar muchas cosas. Por soltar, sanar y evolucionar también.
Todavía tengo tiempo para eso y para vivir.

Soy mi propio guía, soy mi propia luz, soy mi propio faro. Porque en mi esta lo mas puro de mi, y de todos.
Es por ello que decir mutar mi concepción, liberándome de las ataduras con acción amorosa.

Tiempos de transición. Tiempos de cambios.
Tiempos en donde uno decide.
Hoy... ahora.
Eternamente ahora.

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...