Ir al contenido principal

Poder

Poder estar presente, cuando se me brindan miles de posibilidades para ausentarme.
Poder escucharme, cuando el ruido del afuera es inmenso y bullicioso.
Poder sentirme, cuando me brindan pociones varias para anular mis sentidos y sentimientos
Poder elegir, cuando me dan a millares cosas que no quiero, ni necesito ni me interesan.

Poder hablar, cuando me gritan para que grite.
Poder sonreir, cuando me provocan para que muerda.
Poder explicarme, cuando lo mas fácil sería ofenderme e irme ofendido.
Poder aceptar, cuando lo más fácil sería rechazar aquel error que cometí.

Poder ser yo, cuando todos me dicen que sea como alguien mas.
Poder seguir asi todos los días, cuando las excusas abundan para perderme y abandonarme.
Poder vivir la vida, cuando la costumbre y enseñanza me educaron a sobrevivir y sufrir para vivir.
Poder gozar de lo que tengo, cuando me repiten que a todo le falta algo y que a este momento le falta también algo.

Poder elegir y elegirme. Poder ser yo y estar presente. Poder representarme. Poder comunicarme.
Poder ser fiel a mi esencia. Poder amarme y, por resonancia amar. Poder estar despierto en mi vida.

Poder... el propio poder en mi propia vida.
Poder saberme; y quererlo.
Amarme y sentirlo. Y luego ser.

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...