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Sin causa justa, ni aparente.

Lo que siento hoy, para decir, ya lo he dicho y lo he expresado anteriormente. ¿Pero acaso todo lo dicho, pensado y sentido que escribí aquí no esta relacionado entre sí?; ¿acaso no es lo mismo, con diferentes ideas, posturas, formas y colores?

Hoy siento decir que somos los artífices de nuestra realidad; no de la realidad abarcativamente dicha, sino de nuestra propia realidad. De lo que nosotros elegimos vivir y sentir; y como vivirlo y sentirlo.

Sin causa justa, ni respaldado por alguna situación me encuentro gozoso de la vida, de mi vida; me encuentro sonriendo a todo y todos, sonriendome a mi, a las plantas, a los animales, a las cosas y hasta a la gente, conocida y desconocida.
Sin causa justa, que no debe existir en verdad, me siento en estado de gracia.
El estado de gracia es, para mí, sentirse agradecido de todo; de la vida, con sus pormenores y pormayores, de las cosas que suceden y de lo que elijo como también de lo que elegí, habiendo elegido desde un lugar que no me representaba y también habiendo elegido desde mí.

Sin causa justa me siento en gracia. Me siento conectado con todo y todos; me siento libre y vibrando en amor.
Alli es donde la vida debe ser vivida, desde este estado Amoroso.
Sin causa justa, ¿porque, qué justificacion debe haber para estar en gracia y amor? Yo no encuentro justificación alguna, no la necesito.

Esto sentí hoy, dije hoy, vibro hoy... Y si digo hoy, digo ahora. Y ahora es el presente.
Y si ahora es el presente, estaré consiente para que este ahora-presente sea eterno, en esta vibración-estado.

Matías Hugo Figliola

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