Ir al contenido principal

Tu imagen en mi

Cada momento que pasa me separa de mi sentimiento que tenía dentro de mí, con tu nombre.
Cada momento que pasa me separa de ti.
Cada momento que pasa, no pierdo nada. Gano conciencia de lo que vivo y de cómo lo estoy viviendo.
Cada momento que pasa, gano más. Gano conciencia.

Voy quitando de mí la carga que era tu imagen. Esa imagen viciada de mi deseo, mi amor y mi error.

Porque tu imagen en mi, estaba distorsionada por mi, por mis deseos y necesidades.
Por el destructivo deseo de que me amabas; cosa que no fue así.
Porque mi venda estaba sostenida, por mis propias manos. Haciéndome yo mi propio ciego.

Hoy todo ha cambiado, la venda he soltado.
He tomado distancia de aquella imagen tuya, que estaba dentro mío.

Hoy percibo que ya no existís, ni nunca exististe.
He sabido ver mi vicio y liberarme de él; de ti.

Hoy soy un hombre nuevo, con más experiencia y mas aprendizaje.
He adentrado en mí unos centímetros, para conocerme mejor y darme aquel amor que pedía a gritos

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...