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Lo que no se percibe

El sol saliendo por detrás del trigo. Haciendo que su clásico dorado se multiplique y expanda en luz.
Un pájaro trinando, dentro de un árbol. El eco hace que parezca una sinfonía.

Lluvia que moja a la tierra y a los arboles. Y se percibe el aroma cambiando; el olor a frescura de las cosas que van mutando, el tacto de y en las cosas.
Viento soplando con pausa y constancia. Haciendo que las cosas tomen diferentes formas; que tomen vida, desde otro aspecto.

Esto lo comento por lo siguiente.
Todo acontecimiento tiene su momento divino. Todo suceso tiene su belleza en si mismo.
Quien no ve estas cosas, es quien esta atrapado en la vorágine del día a día, del trabajo y de las presiones.

Matías Hugo Figliola

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