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Por algo sencillo

Hoy me desperté ensimismado en mis problemas, en mis preocupaciones, en las cosas que no tengo.
He estado pensando en la mujer, como pareja, que no esta a mi lado. También estuvo en mi pensar, el trabajo que no tengo, que sería el trabajo el cual gozaría.
Luego de estos dos, surgió el pensamiento de las posesiones materiales que no tengo, como un auto, una moto, una casa, etc.

Todas estas ideas, que parecen pocas por ser tres solamente, estaban en mi cabeza desde el momento que abrí los ojos. Pareciera que estuvieran esperando al lado mio a que me despierte, para llegar a mi cabeza y entrar en ella sin piedad.

Mientras estas ideas iban nublando mi cara, mis ojos y mis ganas; prepare unos mates y algo para comer.
Me senté cómodamente, aunque ni mi cara, ni mi mente ni mis expresiones hacían notificación de mi comodidad.
Serví el primer mate y con este tome una porción de comida. Primero fue la porción, y con ella las cosas cambiaron.
Lo primero que surgió fue una exclamación, desde mi interior para mi interior. "Que rica torta frita". La deguste y al terminar el primer bocado elegí lo siguiente.
¿Para qué estar perdido en ese futuro que no existe?; si en este presente tengo unas ricas torta fritas y un sabroso mate. Este presente es el bello, en este momento me encuentro en gozo.
¿Para qué irme, si aquí es en el único lugar y tiempo en el que existo?.

Y me desperté de ese ensueño del miedo. Y me desperté por algo tan sencillo como una torta frita y un mate.

Matías Hugo Figliola

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