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Sin dudar

Sobrevuela con cierta gracia,
es como que el viento la contiene.
Sus extremidades extendidas,
su vista bien encendida.

Observa y analiza, confirma y realiza.
No se permite el dudar,eso la haría fracasar.
Toma impulso y se precipita.
Cae y cae, viaja como flecha a su diana.

La velocidad, su amiga, en este momento.
Y no fue divisada por su presa
Se zambulle confiando en si misma.
Alcanza su meta.

Con su premio logrado retoma su lugar en los aires.
Casi sin aletear vuelve a estar a su altura.
Flotando y escudriñando su próximo objetivo.
Todo vuelve a comenzar.

Así es el hacer del cormorán, accionando sin dudar.
Es que luego de tomar la decisión ya no hay vuelta atrás.
Debe alimentarse, debe vivir. Debe hacer o perecer.
Si dudase un segundo, todo acabaría. Cuando decide se precipita por ello.

Matías Hugo Figliola


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