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La pérdida

Es que también pienso en la pérdida; creo que es lo que más nos aterra. El tema del no-control, del no poder controlarlo.
Es por eso que el miedo tiene como estandarte de ataque y de desorientación esta bandera: "la pérdida".
Por ello hoy digo que también me entristece la pérdida de los amados, también de lo que sentía me pertenecía.
Perder a mis padres, a mis amados; perder cosas, objetos, que me gustan o me hacían sentir algo.

Comienzo por atrás y digo que lo que me hacía sentir algo es bueno perderlo, porque solo generaba dependencia. Si algo te hace sentir, quiere decir que uno no siente por sus propios medios; que necesita del afuera para sentir.
Se siente únicamente desde el interior, en el interior existe y reside ese poder. El exterior es una manifestación del sentir, no es el sentir.
Las cosas, objetos, etc. son objetos en los que ligamos sentimientos. Generamos un vinculo, pero un vinculo dependiente. Si ese objeto no esta surge la emoción, la emoción negativa que ciega y ofusca. Que separa al humano del ser que es.
Y sobre lo que es más relevante que las cosas, las personas que uno ama -los padres y hermanos-, puedo decir que es un momento triste, es un proceso de duelo y es un encarnar el amor dentro de uno mismo. La partida es algo natural, solo que los humanos queremos poseer y tener.
Eso es ir en contra de la naturaleza, de lo natural, del ciclo de la real vida.
Me entristecí y entristeceré con la partida de amados; de con quienes he generado un vinculo. Haré el duelo también.
Asimismo, siempre tendré latente en mi el amor hacia la persona, objeto,cosa, ente y en mi no morirá.

Acepto el ciclo de la real vida, asisto en mi ese ciclo y trabajo en encarnarlo. En ver la realidad, en la verdadera realidad, y no en la imaginación humana de la posesión, dominio y control.

Por ello, aun cuando suelto sigo amando.

- Por fecha 13/08/2012 - 

Matías Hugo Figliola

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