Ir al contenido principal

Lo que acontece y no vemos

He estado pensando y he vuelto a ver un panorama que es mucho mas grande que el cotidiano. Me he podido abstraer de esta vida y he podido ver la vida en verdad.
He presenciado, aun sin poder percibirlo con mis sentidos, la existencia del todo y de su funcionamiento. 

Estamos corriendo todos los días, a cada segundo estamos pensando y analizando; estamos tensionados y estamos nerviosos. Apurados y enojados. 
Nos encontramos corriendo por algunos papeles de colores con caras de gente muerta. Luchamos, literalmente, por esos papeles; matamos por esos papeles.
Cotidianamente nos enfrascamos en una batalla contra todos, y contra uno mismo, por el preciado -no realmente- dinero. 
Por él cada persona hace lo que le pidan; por él cada uno vende lo que es. Cabe aclarar que hay ciertos "locos" -o cuerdos realmente- que no venden ni se venden por el dinero, que solo interactuan para poder vivir del modo que la concepción de vida a nivel mundial impuso para todos.

Por detrás de todo esto se encuentra la realidad, lo escencial. Si uno parase un minuto a pensar que hay aparte de esto, que es la verdad. Quienes somos en verdad, que somos en verdad; cuan grandes o chicos somos.
Hay pocas preguntas, muy profundas, que hacen sumirse a una escucha profunda y verdadera de respuestas.
Abstraerse del ruido de este falso vivir y escuchar, sentir y ver la vida en verdad como es. 

En una charla con una persona, le plantié mi concepción de lo que somos; y lo repetire aquí, ahora.
Yo, como ser humano, estoy compuesto de células, estas de átomos y estos de particulas subatómicas. Estas partículas subatómicas están en mis átomos y también en el aire, correcto?.
Si estas partículas están en mi y en el aire, quiere decir que entre el aire y yo no hay división alguna, solo diversidad de condensación de energía (de partículas y átomos).
Si entre mi persona y el aire no hay separación, es coherente pensar y comprender que entre vos -un otro- y el aire no hay separación.
Si hasta aquí me siguen, continuo diciendo que si cada uno está ligado -realmente ligado- con el todo; tu y yo -cualquiera y cualquier cosa y mi persona física- estamos unidos de la misma forma que las celulas que me conforman a mi como ser humano.
No hay división; somos una unidad.

Si hasta aqui me siguen, sería obvio que ya se hayan dado cuenta que a lo que voy es que somos una sola cosa. Somos como una célula, somo parte de la totalidad y como tal, somos la totalidad misma holográficamente hablando.
Si somos todos uno, somos todos el árbol, el río, el glaciar, el perro, el becerro, el avión, el pájaro, el bisturí, el arma y la bala. Somos todos el aire, la capa de ozono, el sol, la luna; somos el cosmos. Somos, como en un entonces leí decirle a Antonio Portchia "somos el mismisimo Big Bang".

Si es que hasta aquí comprendieron mi idea, ahora tomense un momento para ver realmente la cuestión. Vean como proceden con ustedes mismos en la interacción con una imagen diferente. Es decir, vean como se relacionan con un otro u otra cosa, que en verdad no es otra sino ustedes mismos.

Y porque tanta preocupación en esta vida?, porque tanto aferrarse?. Porque vemos el porque de la vida y no analizamos otra pregunta, una con mayor frecuencia vibracional.
Para que estamos viviendo?. Para que somos esta masa de energía condensada?. Para que se nos presenta esta condición y posibilidad?.

Hay más, todavía, para hablar o escribir en este caso. Ya se ha presentado esta idea, y ha generado el movimiento de energía. Se encuentra en sus decisiones el seguir con el andar cotidiano, o el darse un respiro y el observar la realidad.
Digo de poder ver la realidad, aun continuando con el modo de vida cotidiano. Una cosa no anula la otra; vive el mundo de la ilusión SABIENDO que es una ilusión.
No existe la divisón, somos unidad.

Con amor los saludo, hermanos de energía.

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...