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Sobre el deseo y la voluntad

Puede que no este completamente sano físicamente; puede que tenga algunas dolencias y otras partes rotas en mi columna. Puede que la rodilla este con líquidos y se sienta en el hacer cotidiano.
Puede muchas cosas y otras mas también.
Lo que si he visto es que, aun con estas dolencias y estas partes lastimadas en mi cuerpo yo puedo hacer lo que deseo. Es decir que tengo la energía, que esta motivada por el deseo y por mi propio amor y voluntad, para realizar lo que elijo hacer.

Por allí pasa la situación; no importa cuan fuerte seas físicamente, en si no va a marcar la real diferencia.
A mi ver, la diferencia se marca con la voluntad; se marca con ese deseo interno. Es la energía del Big Bang movilizando al individuo.
Esto esta planteado desde el deseo amoroso de hacer algo; teniendo el coraje, el valor y la decisión amorosa de hacer algo que representa a uno.

La energía que uno vibra es la energía que el cuerpo vibra (planteo uno como la mente, aunque no hay diferencia entre "uno" y el cuerpo de "uno"). Sabiendo esa vibración, es decir estando consciente de la vibración que tenemos, se pueden armonizar partes del cuerpo que están en diferencia vibratoria.

La voluntad, el amor, el deseo, el poder, el coraje, la determinación, la decisión. Son palabras que tienen, en si mismas, una fuerza infinita.
Se menosprecian esas palabras; se desestiman. Es que la gente dice tener eso y no lo vibra.
Para "tener" alguna de esas palabras -que en verdad son estados vibratorios de una persona o estados vibratorios dentro de una persona- el ser humano debe sentirla. Debe vibrarla.
El ser humano debe ser consciente de su potencial, del poder que radica en él y despertar para comprender el modo de utilizar esta herramienta para su mejor potencial.

Es esto, lo que he aprendido en varios momentos de mi vida; en varias circunstancias de mi vida. Que el cuerpo puede estar un poco dolido o desarmonizado en alguna de sus áreas pero -y este pero desestima lo anterior- si uno tiene la voluntad, el deseo, el propio amor y el poder de crear, las situaciones cambian.
Lo que uno creía "imposible" es realizable, es posible.
Sepan entender que para hacer algo, uno debe estar preparado mental y físicamente; yo priorizo lo mental, es por allí que uno nutre al cuerpo -y cuando digo uno es la energía que esta y pasa por uno- para que este pueda realizar lo que uno ha elegido.

Matías Hugo Figliola

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