Ir al contenido principal

Pequeñas frases

“Caballo sin palenque. Libre pero desdichado; por no poseer lugar donde poder rascarse, ni dueño que lo cuide.“
 
 -

“Las cosas pasan; pero eso no quita que se deban de dejar olvidadas.
Se deben de corregir, porque esa es la forma para no seguir haciendo cagadas.“
 
-
 
“El manco se debe acostumbrar a no pedir ayuda. No tiene mano a la cual puedan ayudarlo.“
 
-
 
“Desde hoy, el desgano será mi mejor amigo. Acompañándome al lado de mi fiel amor, la soledad. Por una eternidad, nada mas que por una.“
 
 -

“Prefiero haber amado y morir de amor. A vivir en la niebla del que vive sin haber entregado su corazón.“
 
-
 
“En este mundo he visto que sobro. Pero lo más doloroso de la cuestión es ver que, además, sobro en el otro. Ya que ni me buscan.“
 
-
 
“La mejor de las copias, sigue siendo burda comparada con su original.“
 
-
 
“No puedo pensar en correr. Sin antes no haber caminado.“


Matías Hugo Figliola



Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...