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Perder y Soltar

El tema de la pérdida, del perder algo, no es tan real como estamos acostumbrados a verlo. Puede que el modo en el que lo veo sea difícil de comprender o asimilar; pero siento que como lo veo, es como lo siento y si lo siento, realmente, confío en mi sentir.

Soltar algo o alguien es permitir que el ciclo continue. Sirve para el aprendizaje, sirve para la evolución, sirve para comprender y también sirve para desapegarse de las cosas y las personas.
Soltar no es perder. Uno pierde cuando olvida, cuando niega y rechaza; uno suelta cuando acepta que eso no es o era para uno y se permite encontrar lo que es para uno.
Se que este pensar no es agradable, ya que hemos esperado y seguimos esperando que llegue lo nuestro. Yo confío en que lo que esta vinculado conmigo va a llegar cuando yo este a su altura, nivel o vibración. Todo lo que me ha pasado y he vivido en la vida es para el aprendizaje.
Todo lo que he soltado, en mi vida, sirve para que yo sea mas "YO". Abrir mis manos me permiten aceptar lo que esta viniendo hacia ellas, no hay otro modo de recibir.
Uno recibe cuando comparte, uno tiene cuando suelta; y no tiene para siempre, tan solo tiene por el tiempo que lo tiene, luego lo suelta. Ni tu propia vida tienes, solo la encarnas y vives por el tiempo que esta en tus manos.

Sobre el perder, esta relacionado con el soltar pero con un dejo de dolor, frustración, reoncor, remordimiento, arrepentimiento, ira, resentimiento entre unos otros más.
El perder no es más que el soltar con una carga emocional fuertemente arraigada en ese soltar.
Me han tocado diversas experiencias en las que he soltado y también en las que he perdido.
He perdido humanos, animales, plantas, objetos, vistas, experiencias, momentos y fotos. He perdido muchas cosas y lo que he aprendido de esas experiencias es que no se pierde nada.
Todos los seres, objetos y momentos que he vivido no los he perdido, los he encarnado. A cada recuerdo le conlleva la vibración de ese momento.
Se dice que entre un objeto y el recuerdo del objeto, lo único que cambia es el objeto en si. Todo lo demás existe, para el cuerpo y mente el objeto-persona vuelve a existir.
Tangiblemente no esta, no lo podemos tocar. Realmente, para nuestra consciencia y mente, existe. Nuestra mente lo recrea en perfección.

Es por ello que he aprendido en mi vida a recordar mis experiencias, a aceptar que todo tiene su ciclo y que nadie ni nada me puede quitar mi experiencia vivida.
Que recordar algo te lleva a ese momento, te vincula nuevamente con el ser (ya sea objeto, animal o humano) y que al recordarlo lo vibras; y al vibrarlo existe en tí. Y ese es el lugar más importante donde debe estar.
Que el soltar algo es aceptar y estar dispuesto a lo que vendra, con toda la voluntad y deseo.
Que el olvidar algo solo es sinónimo de negar, que hay que recordar todo en la vida, y aprender de ello. Y que recordar no signifique atarte emocionalmente, ni tampoco signifique tener rencor, remordimiento ni resentimiento.

Es un momento bello poder estar en conexión con las diferentes cosas que no estan a tu lado. He estado con animales que no estan, con arboles que han perecidos, con gente que ya ha muerto. He estado vinculado con la totalidad. Expectante a lo que acontece en mi vida, con amor a lo que me aconteció.

Me permito recordar toda experiencia con amor, y en ese amor permitirle al aprendizaje florecer

Matías Hugo Figliola

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