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El día de hoy

El día de hoy he aprendido dos cosas; una es que el espectro de palabras que manejo, como también su interconección, es pobre; y no pobre de contenido, sino pobre en relación a lo rico que es la lengua y sus múltiples formas de crear.
Y por otro lado he aprendido también que es bello decir; es bello comunicar, es bello multiplicar en el afuera lo que en el adentro ya esta multiplicado.
Es bello poder compartir lo que a uno lo hace rico, y no contabilizado por plata sino por sonrisas.

Hoy he tomado consciencia que debo nutrir a mi escribir y pensar, con mayor conocimiento; para poder tener mejores herramientas para multiplicar mis ideas, en los otros que también soy yo.
Hoy he sentido el placer que da el compartir vivencias, desde el lugar de compartir. Crear sin imponer. Impartir sin interferir.

Aunque a veces me sorprendo, esta sorpresa dura solo unos segundos y luego vuelve a ser común  hasta que llegue nuevamente la sorpresa para mantenerme despierto en mi sintonía de niño.
Las cosas que experiencio en mi vida, en situaciones que son de lo mas cotidianas; momentos que, si se los mira sin mirarlos, parecieran carentes de vida y enseñanzas.

Hoy puedo decir que agradezco a los tantos maestros que han pasado, y seguirán pasando, en mi vida. Desde aquel que no conozco, ni conoceré, como Platón hasta los que, torpemente, he catalogado como malas personas y tan solo son maestros enseñándome a no desorientarme de quien soy ni de que senda camino.

- Por fecha 13/11/2012 - 

Matías Hugo Figliola

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