Ir al contenido principal

Entre juego y juego

Juegan al juego de la vida. Y juegan a que no juegan al juego de la vida. 
Juegan a que viven el juego de la vida. Y jugando y jugando se terminaron perdiendo que hacían de su vida, que hacían con su vida y si esta en realidad era su vida.

Jugaron el juego de la vida. Y jugaron por tanto tiempo que se durmieron de la vida.
Jugaron tantos años ese juego. Y jugaron que morían.

No pudieron jugar más, ya estaban muertos.
No pudieron jugar más, ya estaban despiertos.

Todo paso entre juego y juego.
Jugando a esquivar los vacios. Jugando a no escucharse a uno mismo.
Jugando a creerle al miedo. Jugando a confiar en quien te somete.
Jugando a ser felices y mantener todo siendo todo una gran mentira.
Jugando a sonreir cuando no escuchan que por dentro lloran.

Todo paso entre juego y juego.
Y ellos nunca lo supieron.
Todo paso entre juego y juego.
Y ellos nunca vivieron.

Todo paso entre juego y juego.
Y ellos solo fueron ausentes.
Todo paso entre juego y juego.
Y recien en el último segundo fueron consientes.

Toda una vida pasada, para despertar a último instante.
Toda una vida pasada, y tantas cosas perdidas.

Despierta hoy en día. Que tu juego sea la vida.
Despierta hoy en día. Que aunque parezca dificil realmente vale vivirla.

- Por fecha 13/02/2013 -  

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...