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Aquella mujer . Aquel hombre

Se escuchaba decir a alguien:
"Estoy caliente, estoy muy caliente. Estoy re caliente..."
Entonces posos su vista en esa persona y vio caminando a esta mujer, joven y bella, que llevaba una postura encorvada, con el ceño fruncido y una actitud que reflejaban sus palabras, una actitud de enojo y bronca.

Entonces volvió a escucharla, mientras la miraba, y siguió escuchando lo mismo.
"Estoy muy caliente, quien se cree. Estoy muy enojada, no puede ser esto. Estoy re caliente..."

Una mueca de aceptación surgió en este hombre y pensó para sus adentros que cada cual es libre de crear su realidad y de poner en ella la energía que desee. Y amorosamente se dijo para su adentro: "acepto tu elección en esta vida"

Y un rayo cayo y le partió la idea en dos y vio que esta idea estaba vacía. Vio que eso no era realidad.
Frenó por un segundo, corrigió su postura y dijo
"Yo no estoy caliente, yo estoy feliz. Estoy feliz, estoy re feliz..."
Y la sonrisa fue la firma de su afirmación. Y su postura y ceño fue la confirmación de que había cambiado su presente, su elección en esta vida había tomado nueva paleta de colores.

Y él, desde lejos y con una sonrisa sintió: "acepto tu elección en esta vida." y mientras, para sus adentros que también era sus afueras, comentó en voz dulce, suave y armoniosa:
"Que lindo ver a alguien consciente y responsable de sus actos.Esto es a lo que yo considero un canto a la vida"

- Por fecha 13/03/2013 - 

Matías Hugo Figliola

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