Ir al contenido principal

Búsqueda

Me he pasado toda una vida viajando, del trabajo a casa; de casa al trabajo.
Viajando de una reunión a otra reunión, de obligaciones a obligaciones. 
Me he pasado viajando por mi ciudad, por mi país; he viajado por otros países también. 
He llegado a viajar por otros continentes y hasta he llegado a ir a lugares nunca pensados y ausentes de gente.

Me he pasado toda una vida viajando, buscando encontrar el sentido de la vida.
Me he pasado toda una vida buscando en el afuera. Y hoy, que es mi último día me doy cuenta que no lo he encontrado.
Esta cama, de esta habitación, de este hospital, de esta ciudad, de este pais, de este mundo no me dieron la respuesta; como tampoco me dieron la respuesta los tantos miles de lugares a los que viaje.

Y hoy, antes de partir me he preguntado la última pregunta antes de partir. Hoy me he preguntado "¿y que tal si la respuestas de la vida y el viaje que siempre he buscado estaban dentro mio?". 
Y con esta pregunta, mi exhalación final dio la respuesta confirmativa de que por allí debía de haber viajado toda mi vida.

Por mi vida, en mi interior. Conectado conmigo, haciendo lo que haga, diciendo lo que diga, sintiendo lo que sienta. Por allí debí vivir mi vida.
Por allí elijo vivir mi vida, me dije al despertar de aquella pesadilla. ¿O fue tan solo un sueño revelador; un sueño premonitorio para que despierte a mi vida?

- Por fecha 03/03/2013 - 
 
Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...