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Historia verídica

Tenía pocas monedas y las gasto en vino y comida.
Tenía pocas poseciones y lo poco que llevaba era lo que le daba calor y cuidado.
Tenía poco tiempo de estar en aquel lugar y solo se sentó y relajo.

Pareciera que era el fin de sus momentos o que tan solo vivía abandonado de si mismo.

Tenía una sonrisa en su cara y esta brillaba por todo su cuerpo.
Tenía un solo cuerpo y este era su templo más divino.
Tenía calma en su respirar y esta era el motor con cual el corazón latía y vivía.

Parecia que se encontraba en un letargo al cual había llegado por estar ausente de si mismo.

Y él pensaba, mientras todos lo miraban.
Habito mi vida y elijo que crear con ella.
Habito mi propio espacio y por ello no ando corriendo de lugar en lugar.
Existo en el aqui y ahora y este es mi mejor lugar y con ello me basta para sentirme en gloria.

Inhalaba y exhalaba a cada voluntad de su cuerpo y ello era la mismisima confirmación de su existencia.

Y el pensaba, mientras todos corrian
¿Que diferencia hay entre mi vivir y el de ellos?
¿Que hace que yo sea extraño para ellos y ellos no se ven entraños para ellos?
¿Que bella es la diversidad y la cooperación, cuando podrán verlo en estos terminos?.

Y mientras estas ideas salían de su corazón para colmar su cuerpo; sin decir palabra alguna.
Y mientras el presente existía el solo dijo "Namaste".
Y por su espalda sintió un calor, del que conocía y amaba. El calor del amor.

Y suavemente por atras escucho decir "Namaste".
Y no debió darse vuelta porque reconocio algo que había olvidado hace tiempo.

Atrás de él, estaban miles de personas viviendo ese presente, ese momento. Inhalando y exhalando y conscientes de que este momentos es el mas bello posible para habitar.

Y el hombre sencillamente se recordo a mirar para todas sus posibilidades. Estar fijo en una postura te hace ver una variedad de posibilidades e ideas.Y una variedad no es la totalidad, es solo una parte; y las partes dividen.
Y la división es aislamiento de la totalidad, y ese aislamiento sucede en uno. Y cuando ello sucede dejamos de estar conectados con el universo, dejamos de estar conectados con los demás.
Y cuando ello sucede dejamos de estar conectados con nosotros mismos.

Focalizarse en una dirección limita al humano que somos y esto nos limita a nuestra fuerza interna. Abre tus brazos, tu mente, tu corazón.
Permítete estar entrelazado con todos y experimenta todas las pobilidades que existen.

Y desde ese día en hombre se sento en una calecita, para ver todos las direcciones, para poder estar en contacto con los niños y su pureza y poder reir con sus risas.

- Por fecha 05/03/2013 - 

Matías Hugo Figliola

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