Ir al contenido principal

Ideas que movilizan al hacer

Aunque no puedas verlo, porque tengas a la negación, al medio, al aislamiento, al abandono, al mal consejero diciendote todo lo que falta, no tienes y debes lograr en tu vida de lo cual todavía no has hecho nada; aunque todo eso este y haga ruido en tu interior como el ruido que realiza un avión.
Te hago saber que, como ese avión, tu estas pronto al despegue.Ese ruido es el de las turbinas a su potencia máxima para el despegue.Espera a la orden que llegue de tu corazón, sin ser interferida por tu cabeza, para comenzar a vivir el maximo potencial de tus posibilidades.

-

¿Y si te dijera que el respirar es lo único que vale en esta vida?. ¿Y si te dijera que por el tu estas aqui?. ¿Y si te dijera que tanto tu como todos están, estuvieron o estarán aqui solo por la única realidad de que respiras?.

¿Todo este darte cuenta que eres un respirar que inhala y exhala no te hace plantearte que la vida pasa, realmente, entre respiraciones?

-

Abracé mis ideas y con ese abrazo las incorporé a mi y se purificaron por la realidad.
Abracé a mis miedos y con ese abrazo los incorporé a mi y pasaron a ser herramientas para mi conocimiento.
Abracé mi amor y con el sentí que el universo me abrazaba.
Abracé mi confianza y en ella pude ver lo mejor de mi sin que nadie me lo muestre.
Abracé a cada persona que amo y en ese abrazo ratifiqué mi amor.
Abracé a cada persona que no conozco y en este acto encarné el amor.

Abracé la imagen de quien era y en este proceso le di la libertad de quedar en mi pasado.
Abracé a mi futuro y con este acto solte el devenir al universo.
Abracé mi presente y así fue que llegue a la comprensión de que la vida esta aqui y ahora.

Abracé lo bueno y lo malo que sucede y con ello vi que mi ego es quien dictamina con cargas emocionales.
Abracé lo materia y lo inmaterial que radica en mi y allí me di cuenta que las poseciones puede, o bien ser poseedoras de uno o uno poseerlas.
Abracé todo lo que me sucede y las cosas que cada experiencia deja y allí vi que el aprendizaje es siempre y es en amor.

Me abracé a mi y todavía lo sigo haciendo. Es que no concibo un modo mas bello para transitar esta vida que amandome, asistiendome, aceptandome y transmutando en un sin fin de experiencias, aprendizajes y gozo.

- Por fecha 07/03/2013 - 

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...