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El loco, el normal y el otro

Hablan, saludan, charlan, sonríen. Abrazan, estrechan manos, palmadas.
Tocen, miran cómplices, ríen, estornudan y ni salud.

De estos juegos incoherentes, inhumanos, insípidos de amor, insostenibles de hipocresía.

Que tiene de normal, de bueno, de sano, de cordial; que tiene de coherente saludar y preguntar "¿cómo estas?" si esa pregunta es mas protocolo que pregunta.
Que te importa como estoy si mas te preocupa como estas vos, tanteando bolsillos y mirando cosas que brillan. Ausente de la vida.

Que es lo que nos hace hacer como somos siendo, pensando que somos mas humanos que una licuadora y al menos ella pica la comida mejor que nosotros picamos la falsedad y la comemos, y la damos de comer.

Es que esto es solo un planteo de mi plantear incongruente, de mi accionar incoherente. De ese hacer mio que es mirado como se mira a un loco reir bajo la lluvia o a un vagabundo tranquilo sentado en el piso, haciendo un fuego con unas pocas ramas y un poco de agua y unos cuantos yuyos secos.

Es que la gente piensa que eso me frena, que eso me asusta; es que la gente piensa que mi cerebro anda mal. Y como puedo hacerles entender que mi cerebro es solo otro musculo, como mi corazón; y que yo elijo como hacerlos andar, como hacerlos torcerse o enderezarse.

Es que al saludo básico, que respuesta mas honesta que el silencio o unos tantos ruidos incoherentes, finalizándolos con una sonrisa y amor en mis ojos
Que hace la realidad, las palabras o las acciones. Que es lo que vale mas, decir "bien" o mostrarme honestamente feliz, como también mostrarme honestamente nefasto; porque la honestidad no es solo bella.
La honestidad es como un arco iris de situaciones, sentimientos, expresiones e ideas pujantes de recuerdos y remembranzas de otras cosas que tanto no viene a que explique.

Por eso, siento bien cuando siento estar loco. Porque solo se cataloga al loco como el que esta fuera de lo normal, de la normal.
Esa norma es producto, yo no soy producto. Yo soy ser humano, condición orgánica; originaria de la naturaleza.
Yo soy libre de trabas que me traben, que armen un corral de prejuicios y me dejen encerrado con mis miedos, mis perdidas, mis dolencias y mi pasado alimentado por mi dolor.
Abro esa tranquera de la ignorancia y amplio mi mente a lo que se me presente, a ese basto universo que esta esperándome a ser. nuevamente, uno con él

- Por fecha 14/07/2013 - 

Matías Hugo Figliola

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