Ir al contenido principal

Se que sueno raro

¿De que nos preocupamos?. ¿Por que nos preocupamos?.
Pre ocuparse es estar viajando a ese futuro y estar haciendo nada en este presente; solo nos ausentamos del ahora para viajar al después que nos quita la serenidad.

¿Que es lo que vale la pena más que este mismísimo presente?. ¿Existe algo más importante que el aire que inhalas, que el aire que exhalas, que el latido del corazón que te recuerda que sigues vivo?.
Estamos desorientados en nuestro escuchar. El oído escucha al afuera y el afuera te grita que las posesiones determinan tu existencia.

¿Cuando sucedió esto?. ¿Como es que sucedió?.
Totalmente irrelevante. Eso es ir al pasado. La explicación existe pero es totalmente irrelevante, irse a ver el porque solo genera que viajes a tu pasado y te ausentes de tu presente. 

¿Pasado?. ¿Futuro?. ¿Presente?.
Si frenas un segundo en estas tres preguntas la respuesta que suena en tu interior es sencilla y directa.
PRESENTE
El corazón, el alma, la mente todas saben la verdad y elijen al unisono en un segundo la verdad, la realidad.
Luego llega el ruido, las posesiones, las deudas, las obligaciones, los miedos, más miedos y otros miedos más. Llega la desorientación y ahí es cuando entra a manipularte quien nos ha estado manipulando desde hace tiempo.
En ese momento, tan solo unos pocos segundos después de tu elección primera, empiezas a viajar al futuro y a ver tus obligaciones, deudas y miedos; empiezas a viajar al pasado y a ver tus dolores, perdidas, miedos y fracasos.
Allí te has partido a la mitad. Estas dividido por completo.
En el presente es el único lugar donde sos UNO.

En este mismísimo instante existís por completo. En totalidad.
Comprendo que haya pasado y haya futuro. Ninguno de los dos existe ahora, distiende tus músculos y utilízalos cuando desees.
Lo que paso es tan solo aprendizaje. Lo que va a pasar es tan solo aprendizaje. Lo que esta pasando es tan solo aprendizaje.
Quilate la tensión a la vida, permítete disfrutar, viajar más cómodo. 

Sueno raro, es que lo normal ha dejado de ser normal. Ahora lo normal es la plata, el poder, el respeto, el control, el dominio, las posesiones. 
¿Y yo me pregunto, que tiene eso de normal?

- Por fecha 04/06/2013 -
 
Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...