Ir al contenido principal

Nueva herramienta, nuevos horizontes

Ruidos, y me desoriento. Ruidos, y me desanimo. Ruidos, y me estanco.
Situaciones que quitan de mi, mi voluntad; mi hacer, mi deseo de vivir como lo deseo.

Ha pasado antes, solo es una repetición del acontecimiento. Esta vez estoy más despierto, más atento y veo las cosas.
Recuerdo cual es la verdad y por ella es que quedo libre.

Mi voluntad es mi carencia, viéndolo y entendiéndolo puedo generar dicha voluntad.
El abandono no es lo mio, la asistencia y el vivir despierto me hace bien.

Estar mas apegado a la gente que amo, a las cosas que amo. Estar mas apegado a mi sentimiento de amor y desde allí ver, hacer, decir, sentir y vivir la vida.
Una vida sin amor es como un mundo vacío. Mi mundo es habitable, esta colmado de vida por todos los recodos inimaginables. Este soy yo, soy este mundo.

Levanto mi cara, veo el paisaje, respiro profundamente -hasta el punto que soy redondo- y me despierto. Esta es mi vida, las ideas son solo ideas y generan confusión o desgano; esta es mi vida y espera a que yo la viva, ya que somos uno. Una no puede ir sin uno y uno no puede ir sin ella.

Sonrío plácidamente y me digo, con contundencia y confianza
"Estoy dispuesto a hacer todo para mi bien. Estoy dispuesto y disponible a hacer todo para mi bien."
Estas palabras forman mi nueva mecha, para mi propia ignición de vida. Esta frase es ahora una herramienta mas, generadora de voluntad y movilizadora desde mi mas ferviente deseo de gozo y plenitud.

- Por fecha 28/08/2013 - 

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...