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Para recordar a Julio Cortazar

En los cruces de la vida, esos cruces que surgen como una planta entre dos ladrillos, me alcanzaron con una noticia que había olvidado.
Leer un capitulo de un libro de una persona.
La persona: Julio Cortazar. El libro: Rayuela. El capítulo lo dejaré al silencio, para que se lean todo el libro hasta encontrarlo; pues cual seria la gracia de perderse tal aventura dispuesta a ser vivida.

Esta, su intrépida forma de describir al amor.

"Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mi para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.
Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre si, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio . Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientas nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancias oscuras. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultaneo de aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mi como una luna en el agua."

Julio Cortazar - Rayuela

- Por fecha 31/07/2013 - 

Matías Hugo Figliola

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