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Pequeñas historia. Gran pregunta

Todos los días iba a alimentarse en aquel lugar que tenía un servicio diario de comida. La comida era fresca, era rica y ante todo era comida.
Pasaba por allí, comía, disfrutaba y hasta se podía bañar. Nadie le decía nada y ello le daba tranquilidad y comodidad.

Así pasaban los días de este ser, y de tantos otros que estaban con él al menos en el rato en el que él iba a alimentarse, bañarse y por ahi tomar algo de sol.
Así pasaban los días, al menos una parte del día ya que luego continuaba en diversos lugares, haciendo diversas cosas o por ahí las mismas.

Desde un lugar estaban contemplando otro ser. Miraba y no comprendía bien. Tenía su alimento, su lugar para bañarse y su lugar para descansar.
Aun teníendo todo esto no llegaba a comprender lo que sucedía allá afuera. Le parecía ciertamente confuso.

No cuestionaba la realidad, y su realidad era la de estar allí y no allá.

Esta es la vida que viven los pájaros que esta libres y los pájaros que estan enjaulados. Esta es la vida de los animales que se encuentran en libertad y de los que no.

En la naturaleza, las únicas rejas son las cañas de azucar y estas tan solo son cañas de azucar y no separan ni encierran.

¿Somos quien para poseer, para controlar y para determinar quien es merecedor de libertad, de vida y de vivir su vida a su deseo y voluntad?
Pregunta que me inquieta, pregunta que resuena en mi mente y mis ojos me dan respeustas que mi corazón grita en mi.

- Por fecha 13/10/2013 -  

Matías Hugo Figliola

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