Ir al contenido principal

Justificación dependiente

Siempre hay un "pero" un "porque". Siempre hay un "déjame que te explique, o un "es que".
Siempre hay escusas, de las que no tienen valor ni influencia o de las que son reales y que han perjudicado o modificado o complicado el andar, el decir, el hacer.
Siempre existe una explicación para una situación; siempre hay una justificación para desligarnos del suceso.

Yo digo escusa a todo lo que sirve para justificarse, lo que no vale la pena en si. La realidad es. Lo que sucedió, ya sucedió y eso no se puede modificar.

Se puede contar el que paso, el como, el porque, el que; también se puede explicar la intención y el deseo que no salió como uno quería. A ello le digo comunicarse y es algo sano y maduro hacer.

Aun, a pesar de todas las explicaciones, justificaciones y/o escusas la realidad sigue y seguirá siendo la misma. La realidad digo a los hechos, no a como uno interprete los hechos.

Lo que es, ES. Lo que fue, FUE.
Las cosas sucedieron como sucedieron.
Soltá y continua viviendo.
Acepta y comunica. Comunícate con el otro, exprésate y entiéndanse.
Vincularse desde la honestidad.

La realidad particular de cada uno esta cargada de emociones, ideas, suposiciones, juicios y prejuicios. Limpiarse de ellos y comunicarse, expresarse y entenderse.
Escuchar el interior y dejar el ego de lado; dejar de lado ese ruido a capricho, aquel ruido a condicionamientos y estructuras.

Somos seres humanos, tenemos desarrollado un dialecto, un modo de comunicarnos y en vez de hacer eso, nos atacamos, nos defendemos y nos justificamos. Nos tratamos como eternos enemigos y puede ser que conozcas tan solo hace unos segundos a esa persona.

Perdonarse y liberarse. Justificarse es más por uno que por el otro, para tener "la paz" en nosotros. Eso lo logramos nosotros mismos, si esperamos aquella aceptación desde un afuera estamos dependiendo y no somos libres. Si es así, estamos atrapados en un ciclo desgastante y depredador.

Yo digo comunicación real. Expresarte desde tu sentimiento, desde tu corazón. Escuchar es parte del comunicarse; hacer silencio y escuchar a quien te habla, realmente oírlo. Saber que dice, comprender lo que dice sin estar armando una respuesta a su decir.

Vivir más relajado. Aceptar y soltar. Perdonarse y flotar. Sonreír y gozar. No es complicada la vida, no es difícil.
Realmente no es difícil vivir; lo difícil esta en sobrevivir.

- Por fecha 02/11/2013 - 

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...