Ir al contenido principal

Pregunto para no responderme

¿La gente muestra quien en verdad es?
¿La gente miente tanto como se miente?
¿La verdad, el amor, el respeto y la compasión es una virtud en estos tiempos que corren?
¿Una buena acción es vista como tal o es temida como un posible inicio de algo más?
¿Las sonrisas significan, simbolizan, lo mismo que antes?
¿El cariño, la atención, la asistencia y la ayuda están vistos como una debilidad?

¿Porque si te molesta lo que los otros hacen, tu también lo haces?
¿Señalar al afuera, alivia la pena interna?
¿La culpa siempre la tiene un otro o un algo que no seamos nosotros mismos?
¿También nos mentimos en esto?
¿A donde deseamos llegar con tantas mentiras?
¿Porque negamos el miedo que tenemos?

¿Compartir cuando se transformó en un síntoma de debilidad?
¿Un buen gesto cuando se transformo en una mala acción?
¿Porque damos esperando a recibir?
¿Porque juzgamos al otro cuando no hizo lo que nosotros queríamos?
¿No es el otro un ser con elección propia y no una marioneta nuestra?

Estas y tantas preguntas surgen a mi mente, a mis dedos y a este escrito. Preguntas que no busco responder; preguntas que tan solo escribo para sacarlas de mi interior y dejarlas flotar en el aire, para permitirme inhalar nuevas respuestas, nuevas ideas, nueva vida.

Y no es que el mundo esta perdido ni la gente esta perdida; es que hay tantos extraviados en sus propias vidas que hay que andar estando con uno mismo gran tiempo de los días. Hasta que te encuentras con un otro con mismos valores, mismas ideas y mismos sentimientos y allí se crea un grupo de inadaptados sociales.
De gente que no se adapta a esta sociedad. De gente que esta dispuesta, cree y crea el cambio con bases invisibles, y bien conformadas, de amor, cooperación, libertad, paz y fraternidad.

- Por fecha 07/01/2014 - 

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...