Ir al contenido principal

Dolor y revelación

Han florecido en mis ojos la realidad de tus actos.
Has logrado sucumbir a tu deseo más bajo.
Ya no veo una ilusión de una no-realidad.
Aquí y ahora haces lo te dispara tu interior en verdad.

Dices palabras que son pisadas por tus actos.
Sonríes sonrisas que han sido mordidas por tu rechazo.
Tienes en tu mano una flor para mi.
Flor que ya esta marchitada, flor que has arrancado de mi.

Este ocaso que mi corazón siente no pertenece a este mundo.
Este silencio que mi corazón percibe proviene de mi mismo.
Lo que este sucediendo en el afuera es tan solo algo.
Lo que sucede me dispara a lo que me sucede y como lo vivo.

Percibo energías, silencios y gritos.
Percibo lo que me sucede a mi mismo.
Hoy puedo frenar esta vorágine que conlleva el correr.
Hoy me doy mi momento y me doy amor sin escatimar.

Hoy he sido el niño que ha tenido carencias.
Hoy soy el adulto que contiene a este niño.
Hoy he sido aquella persona que busca caricias.
Hoy soy el hermano amoroso que me las doy.

Sanándome a mi mismo es como encuentro la liberación.
Liberarme de mi pasado en toda su realidad.
Encontrar el sentido de lo que fue demarca lo que es hoy.
Tener el coraje de hacer es lo que determina la evolución.

Evolución de aprendizaje y de comprensión.
Evolución de ser humano en interacción.
Desde donde venimos, hasta donde vamos.
Todo se refiere a un solo momento y tiempo.

Aquí no existe otra cosa que el ahora.
Ahora no exista otra cosa que el aquí.
Ausente en alguno es como nos desorientamos.
Presente en ambos es como existimos.

- Por fecha 06/04/2014 - 

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...