Ir al contenido principal

Un proceso, una revelación

Caen sobre mi unas gotas
suave y dulcemente se posan sobre mi cara.
Los ángeles me bañan con sus lágrimas
y no por dolor ni pena, tan solo por pureza

Estaban presentes al momento del suceso
pudieron er mi progreso.
Entendieron y vieron mi dolor
hasta lo sintieron como propio.

Han visto que he mi pérdida pude ver
ver que todo no era como yo deseaba.
Pude comprender que lo que sucede es lo que debe de ser
y desde este acto bendito pude amar.

Ame a quien no me satisfizo como necesite
en misma intensidad que me a mi mismo en este hacer
Solté y pude comprender esta vez la necesidad
que no había perdido nada, que ganar la libertad.

Mi carencia grita enojos y ofende
mientras mi amor la abraza y la comprende.
Cuando demando es desde aquel lugar vacío
desde aquel lugar que reclamo amor sin dármelo.

Hoy los ángeles han visto mi proceso
y por ello sus lágrimas sobre mi
Hoy, como siempre, los ángeles están
no llorándome sino felicitando mi progreso

Sus lágrimas son purificación
y su purificación, es libertad y consciencia.
Y yo lloro con ellos
un poco de lagrimas y otro poco de compresión.

- Por fecha 16/04/2014 - 

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...