Ir al contenido principal

El primer día

Tengo muchas ideas... y sencillamente caigo en la repetición de las anteriores.
Tengo muchos deseos... y no comienzo por ninguno.
Tengo muchas acciones... y tan solo me quedo quieto.
Tengo muchos sentimientos... y los callo porque mejor aparentar que sentir.

Hay tantas cosas que creía tener, que pensaba tener y en realidad no tengo. Tantas cosas que estuve mintiéndome en mi posesión; creando ilusiones de posesión. Ese tener en mi imaginación para excusarme y escaparme de hacer tangible, hacer real, las cosas.

Hoy no tengo ideas... hoy estoy transmutando las ideas en realidades.
Hoy no tengo deseos... hoy me encuentro haciendo en base a lo que mi corazón, y alma, me dictan.
Hoy no tengo acciones...hoy tan solo hago, que es la función de las acciones; el hacer.
Hoy no tengo sentimientos... hoy honestamente siento, y hago en concordancia con lo que me representa. Siento honestamente.

El ciclo lleva el tiempo que lleva; y ese tiempo se lo creamos nosotros con nuestros bloqueos, negaciones y miedos.
El ciclo espera, y acompaña, a nuestro proceso. El universo esta dentro nuestro y a nuestro derredor, acompañándonos y esperando a nuestro hacer.
Nuestro hacer es el que marca la cambio. Nuestro hacer es la representación única de nuestro deseo, vocación, anima, coraje y valor.

No existe nada que pueda hacer por nosotros, ni el mismísimo universo... ni hasta aquel "DIOS" al que le relegamos nuestras responsabilidades y decisiones.

Existe una sola cosa, es la elección de nuestra vida por nosotros mismos. El ciclo es nuestro para poder asimilarlo, procesarlo, evolucionarlo y soltarlo; y todo este proceso es en una senda, una única senda. Esta senda es la del amor.

Y es por ello que se dice que todos los caminos conducen a roma; porque el amor conduce en todos los caminos.
"El amor conduce en todos los caminos".
Cuando nos apartamos de allí, la confusión, el miedo, la "obscuridad" y la despersonalización dirigen una vida que no es suya, sino mía.

Y es que en algún momento he escuchado la pregunta; y es que en este momento he elegido respondermela maduraemente, con animo y en honestidad; es decir, con alma, con honestidad y madures en mi vida.
Hoy soy responsable y me respondo la pregunta que tantas veces ha tocado mi mente, cuerpo, corazón, ojos y cada célula que me representan.
"Elijo vivir mi vida, tan como yo deseo y siento vivirla. Yo soy mi propio artífice, artista y creador de mi vida. Elijo mis experiencias para madurar; y todas las experiencias, y gente, son intrínsecamente para aprender y sanarme dentro mio."

Por ello es que hoy es el primer día de mi vida.

- Por fecha 22/05/2014 - 

Matías Hugo Figliola

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...