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Hasta ese día

Bebes de mi, como si fuese una copa portadora de un dulce néctar.
Inhalas de mi, como si fuese el bello perfume de la flor más exquisita.
Vives de mi y yo te recibo amorosamente.

Hablas conmigo, aun cuando no lo sabes.
Te acompaño en todo momento, aun cuando te encuentras durmiendo.
A ti te doy lo que realmente precisas, aun cuando sea mal juzgada por no satisfacer tus caprichos.

Tienes tanto de mi, y ni siquiera lo llegas a ver.
Eres pensamiento que existe conjuntamente con el pensar de todo.
Eres impulsivo y aun siendo pensante cometes ciertas incoherencias.

Haz hecho diversos males y aún así te amo.
Has insultado mi nombre, sin sentido, y aún así te amo.
Has pensado en mi como algo inútil y sin sentido.

No soy nada de todo ello, ni mucho menos.
Todavía no has logrado comprender que eres dos partes de un todo.
Todavía aún no puedes aceptar que la dualidad no es división, sino opuestos complementarios.

Hasta ese día te esperaré.
Dentro tuyo y a tu derredor estoy.
Existo y existes; uno consciente del otro y el otro, por ahora, sigue durmiendo entre sueños.

Hasta ese día te esperaré.
Y al llegar ese día seremos nuevamente uno.
Un humano, una vida.

- Por fecha 05/07/2014 - 

Expectativa Cero

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