Ir al contenido principal

¿Cuando, somos?

Crispan mis pelos las ideas de mi cabeza; ideas que están gestadas por miedos y dudas. Crispo mis pelos en modo de defensa, o de ataque.
Crispado, me encuentro alerta; como si alguien estuviese dispuesto a hacerme algo malo. Como si alguien estuviese acechando mi vida, mis actos diarios con el fin de perjudicarme.
Pierdo la noción de mi día, de mi vida, porque estoy perseguido; porque me están persiguiendo.

Pierdo la noción de mi vida porque no estoy viviendo en ella, sino en las ideas que creo que ellas son. Miro desconfiado, pienso desconfiado, me emociono desconfiado. Soy desconfianza, y eso no real tampoco.
Confiar o no confiar; no se confía a medias.

Crispado paso mis días, sintiendo todo al extremo. Extremo bueno o malo, tenso o suave, lindo o feo; excitante o padeciente.

¿Cuando ha sido el último día que he sentido en mis pies la tierra?
¿Cuando ha sido el último día que he sentido en mi cara la brisa del viento?
¿Cuando ha sido el último día que he sentido el agua acariciar todos mis cabellos, toda mi piel?
¿Cuando ha sido el último día que he sentido que estaba vivo?

¿Cuando ha sido el primer día en este mecanismo, que se ha apoderado de mi vida?
¿Cuando ha sido el primer día en este mecanismo, que he comenzado a pensar más y sentir menos?
¿Cuando ha sido el primer día en este mecanismo, que he reaccionado y no accionado?
¿Cuando ha sido el primer día en este mecanismo, que he dejado de saber y he adoptado el suponer?

Para sentir la vida, hay que vivirla suave, sutil y amoroso/a. Para sentir la vida hay que permitirse fluir en ella, aceptar y sonreír.
Las experiencias sucederán, quieras o no; las experiencias van a ser aunque las resistas o niegues.

Hemos venido a transmutar todo al amor, a elevar la propia vibración. El dolor es dolor, la pena es pena, la pérdida es pérdida; la angustia es angustia, la confusión es confusión.
Propongo elevar esos estados, desde el amor y la aceptación de ellos. Transmutarlos, purificarlos. La tarea es difícil, es para quienes están dispuestos y disponibles al desafío.

Vivir lo que vivimos, conscientes. Sentir lo que sentimos, conscientes.
Transitar las experiencias, conscientes. Vincularnos con nosotros mismos, conscientes.

Consciencia. Constancia. Con amor.
Hace poco leí una frase, la cual me vino aquí y ahora para ser compartida: "La verdad debería ser la única religión". Somos verbo creador, dispongamos de este hacer en verdad; de allí que "la verdad nos hará libre

- Por fecha 18-09-2014 - 

Expectativa Cero


(Padeciente: aclaro que no existe esta palabra no existe, aún así sentí era la "mejor" para explicar el estado)

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

El niño, el creador y la creación

Crayones de colores, permitiéndome crear y dar vida a las cosas; porque no es el dibujarlas lo importante, sino el personalizarlas. Darles vida es colorearlas, es darles existencia y realidad. Eliminar el vacío que proponen las lineas, que dividen entre un afuera y un adentro en donde no hay nadie entre medio. Comienzo los dibujos sin sentidos, entre lineas rectas y curvas; dibujando con cierta perspectiva para demostrar la altura de la profundidad. Lo que dibujo nadie lo ve, es mi tesoro. Es lo que está dentro mío, que me permite que le haga una réplica en el afuera; una bruta réplica ya que dentro mío reside la perfección y en el exterior es tan solo un intento torpe de una mano inocente que no conoce de creación y de pureza. Mientras hago, mi mano deja de dirigir y mis ojos dejan de ver claramente. Avanza el crayón como guiado por una fuerza "superior"; ese es mi yo consciente que está manifestando a la perfección y no buscando copiarla. Lo que está siendo, es alg...