Ir al contenido principal

Cambiar a un solo paso

Las mariposas vuelan sin preocuparse por el tiempo que les queda.
Las mariposas no recuerdan que eran orugas.
Las mariposas no se han preguntado que ha sido de su pasado y de su futuro.

Las mariposas entre tantos colores, tamaños y formas.
Las mariposas tan pequeñas y aún así maestras.
Las mariposas son parte del universo.

Y nosotros nos creemos superiores a una mariposa.
Y nosotros nos creemos superiores a una oruga.
Y nosotros nos creemos en nuestra mente.

Y nosotros nos separamos de lo natural.
Y nosotros nos distanciamos de lo real.
Y nosotros estamos andando inconsciente.

Entre tanto que sucede, nada nos sucede.
Entre tanto que sucede, estamos ausentes.
Entre tanto seguimos pensando, creyendo.

Despertemos y vibremos amor.
Despertemos y demos amor.
Despertemos y vivamos desde el corazón.

- Por fecha 22/09/2014 - 

Expectativa cero


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...