Ir al contenido principal

Un ciclo virtuoso

Viajar permite conocer. Conocer es conocernos conociendo lo que conocemos.
El juego de palabras tan solo hace ver que todo comienza y termina en uno; que no hay otro fin ni comienzo.
Pueden haber cientos y miles de caminos, cientas y miles de ideas. Pueden haber miles de modos diversos de hacer y decir. Todos ellos nacen desde uno y regresan a uno.

Es la ilusión de que lo que sentimos, al decirlo deja de estar en nosotros ni pertenecernos; ilusión de que lo que hacemos deja de ser nuestro acto luego de haberlo hecho.
Hemos aceptado este modismo, el cual nos permite estar más cómodos/as; desde donde nos desligamos de la responsabilidad propia.

Es la justificación del nuevo humano. Es la justificación para mantenerse impune de sus actos, de sus frases, de su reacción y de su atacar y defender.

Deberemos volver a las raíces, en las uno era lo que decía, sentía, pensaba y hacia. No había división entre su decir y su hacer. 
La responsabilidad amorosa del bien hacer.
Saber que todo es un ciclo, y poder tener la lucidez que todo ciclo es espiralado.

Un ciclo virtuoso o vicioso. Un ciclo creativo y creador o un ciclo nocivo y degradador.

Comprender que somos el comienzo y el fin; y que por nosotros pasa toda nuestra experiencia. No delegar, desligar ni negar la realidad.
La realidad, aquella experiencia en la que no somos conscientes que vivimos, que la señalamos en el afuera como si alguien la viviese, o si la mostrasen en algún documental.

Ciclo de vida. Ciclo creativo.
Ciclo del despertar del nuevo ser humano

- Por fecha 24/10/2014 - 

Expectativa Cero


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

El niño, el creador y la creación

Crayones de colores, permitiéndome crear y dar vida a las cosas; porque no es el dibujarlas lo importante, sino el personalizarlas. Darles vida es colorearlas, es darles existencia y realidad. Eliminar el vacío que proponen las lineas, que dividen entre un afuera y un adentro en donde no hay nadie entre medio. Comienzo los dibujos sin sentidos, entre lineas rectas y curvas; dibujando con cierta perspectiva para demostrar la altura de la profundidad. Lo que dibujo nadie lo ve, es mi tesoro. Es lo que está dentro mío, que me permite que le haga una réplica en el afuera; una bruta réplica ya que dentro mío reside la perfección y en el exterior es tan solo un intento torpe de una mano inocente que no conoce de creación y de pureza. Mientras hago, mi mano deja de dirigir y mis ojos dejan de ver claramente. Avanza el crayón como guiado por una fuerza "superior"; ese es mi yo consciente que está manifestando a la perfección y no buscando copiarla. Lo que está siendo, es alg...