Ir al contenido principal

El arte del buen cultivar

Cultiva, quien sabe, las frutas desde el momento en que las cosecha. El ciclo de la vida es eterno, sin fin ni comienzo.
Las espirales del primer árbol se encuentra en el fruto que tus manos llevan hacia la tierra. Aquellas manos que de espirales provienen del primer hombre que estuvo andando por aquí, por esta misma tierra hace tanto tiempo que ya ni recuerdo.
Y ni aquel árbol, ni aquel hombre fueron los primeros; ni yo ni este fruto serán los últimos. Aquí no se puede ver al cosmos-todo-lo no perceptible con ojos de humanos-duales-tangible-material-lo perceptible.
Es por ello que tantas veces hemos "fracasado", porque queremos ver abriendo los ojos. Y fracasamos porque no evolucionamos, no transitamos aquella espiral que en todo lo existe.
Si anduviésemos la espiral no fracasaríamos, sino que aprenderíamos y evolucionaríamos; sería un comprender y un salir de los ojos para centrarse en el corazón-sentir.
Dejar de ver para sentir. Dejar de organizar en ideas para vivir. Dejar de retener para soltar. Dejar de estar apegado por algo para apegarse a algo nuevo. Dejar de resistir para asistir. Vivir el cambio con sonrisa, con ganas y con coraje.

Por eso, quien comprende aquellos datos que están escondidos entre el aire y el agua pueden sorber todo en el agua que sorben, inspirar todo en el aire que inspiran. Por eso que "quien menos tiene es quien menos necesita; porque elije tener lo que tan solo requieren en el momento. Mucha carga da vuelta el bote, y por seguir con nuestras posesiones, nos ahogamos sin -siquiera- saberlo.

- Por fecha 19/11/2014 - 

Expectativa Cero


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

El niño, el creador y la creación

Crayones de colores, permitiéndome crear y dar vida a las cosas; porque no es el dibujarlas lo importante, sino el personalizarlas. Darles vida es colorearlas, es darles existencia y realidad. Eliminar el vacío que proponen las lineas, que dividen entre un afuera y un adentro en donde no hay nadie entre medio. Comienzo los dibujos sin sentidos, entre lineas rectas y curvas; dibujando con cierta perspectiva para demostrar la altura de la profundidad. Lo que dibujo nadie lo ve, es mi tesoro. Es lo que está dentro mío, que me permite que le haga una réplica en el afuera; una bruta réplica ya que dentro mío reside la perfección y en el exterior es tan solo un intento torpe de una mano inocente que no conoce de creación y de pureza. Mientras hago, mi mano deja de dirigir y mis ojos dejan de ver claramente. Avanza el crayón como guiado por una fuerza "superior"; ese es mi yo consciente que está manifestando a la perfección y no buscando copiarla. Lo que está siendo, es alg...