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La necesidad

Escribir tantas palabras; armar tantas ideas. Diagramar el proyecto de vida; estructurar los pasos a seguir.
Tanto que hacer para un futuro, el cual nunca llega; el cual nunca llegará.
Andar sin sentido, con una ficticia zanahoria. Corriendo un holograma de comida.
Ese holograma de comida es, en verdad de mentira y carencia. Es correr tras un objetivo que no lo diseñamos, sino que lo impusimos.
Como saber yo que la plata me va a dar lo que deseo, sin no me pregunto que deseo. Tan solo me cuestiono que necesito.
La necesidad es hermana de la carencia. El deseo es virtud.
La carencia nunca se llena, siempre se transmuta a otra carencia; la cual crecerá hasta que pueda gestar de si misma otra carencia a la cual correr para, necesariamente, cubrirla. Y cubrir un agujero no es llenarlo, es cubrirlo; es poner una manta delgada y frágil por sobre el agujero. Es mentirse de que existe piso bajo esta manta; es negar la realidad.

La necesidad es la negación de la aceptación.
Aceptar la carencia en uno es comenzar a ser responsable; luego hay un trayecto de aprendizaje, valor y coraje que uno debe tomar y confirmar a cada paso.

La necesidad, aquello que me ha mantenido andando por tanto tiempo; tanto a mi como a mis antecesores. Hemos andando con un holograma incorrecto. Hemos procedido como máquinas y no como seres.
Hemos ausentado nuestra esencia para poder ofrecer, bien camuflada, nuestra carencia; la cual compran, los carentes, como fortalezas.

Así estamos, corriendo entre mantas que se hunden por nuestras carencias y necesidades de tapar las cosas.
No tapes ni ocultes, no mientas ni te mientas. Se responsable y ve tu dolor, ve tu perdida, ve tus carencias; desde allí podrás crear un nuevo modo de vida.

- Por fecha 09/12/2014 - 

Expectativa Cero


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