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Una canción

Los sonidos que se hacen en la naturaleza me acompañan para escribir la canción que te quiero componer.
Ellos me van dictando el ritmo y, con él, el sonido de cada letra en cada lugar.
Los pájaros hacen el coro, de mi carta en forma de tema de música.
El viento hace el ritmo sutil, del suspenso en mi pensar.
El agua da la bravura de los tambores; aquellos tambores asemejados a mi corazón al escribir lo que siento.

Toda la naturaleza participa de mi experiencia, de mi canción.
Todos están conmigo, jugando a crear lo más fiel posible, una copia de mi realidad. Una copia de mi sentir, una copia de lo que experiencio en este momento, en esta orilla, en este río, en este lugar.

Y al terminar de crear este tema, dedicado a ti desde mí. Me percato que el tema está dedicado a mí, a lo que yo siento, a lo que tu vales en mi.
El tema está dedicado para que yo pueda gozar la experiencia que tuve con vos, no para decírtelo a vos; sino para decírmelo a mi.

Y el tema pasó a ser un tema para mi, para mi vida, para todo lo que me rodea. Pasó a ser del río que aporto su pasión; del viento, que aporto su melancolía.
Pasó a ser de los pájaros que acompañaron cada momento; pasó a ser de todo lo que me rodea y vive esto que yo estoy viviendo...

Y tu... tu que has sido mi musa, te agradezco de corazón por haber transitado junto a mi; por haber estado en mi experiencia. A ti ya te he dado lo que sentía darte, de corazón, cuando estabas en mi vida.
Y yo... yo sigo conmigo, viviendo mi vida. Y que mejor que con una canción en mi corazón

- Por fecha 24/01/2015 - 

Expectativa Cero


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