Ir al contenido principal

El liberador

Esta agonía que corre por mis venas está matándome a cada segundo que pasa.
Ya no resisto más el suspenso del no saber ni del no entender. Ya no resisto más este contener mi oxígeno y estar ahogándome con mi propio aire.
Ya no aguanto más el castigo que estoy pasando. Ya no soporto más este peso tremendo que me va comprimiendo.

Ya no da más ni mi cuerpo ni mi mente, ya no hay nada por doblar ni por obtener. Ya no queda más que poder sacar de mí... ya no queda, casi, ni "mi" como para poder hurgar.

Y lo peor de todo esto es lo siguiente:
Es que yo soy mi propio verdugo, quien me castiga y me mutila a cada instante. Soy yo y nadie más quien me tortura y me flagela.
Soy yo quien siempre me encuentro una forma nueva de destruirme y despreciarme.

Y este castigo no se terminará más... porque es lo que siento que merezco.
Y aunque pido darme mi muerte, una parte mía sigue disfrutando esta tortura.

Así pasó por los tiempos de los tiempos, de generación tras generación. Así pasó hasta que llegó un liberador, quien asumió el castigo ancestral y lo desintegró con el amor y el perdón

Expectativa Cero


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

El niño, el creador y la creación

Crayones de colores, permitiéndome crear y dar vida a las cosas; porque no es el dibujarlas lo importante, sino el personalizarlas. Darles vida es colorearlas, es darles existencia y realidad. Eliminar el vacío que proponen las lineas, que dividen entre un afuera y un adentro en donde no hay nadie entre medio. Comienzo los dibujos sin sentidos, entre lineas rectas y curvas; dibujando con cierta perspectiva para demostrar la altura de la profundidad. Lo que dibujo nadie lo ve, es mi tesoro. Es lo que está dentro mío, que me permite que le haga una réplica en el afuera; una bruta réplica ya que dentro mío reside la perfección y en el exterior es tan solo un intento torpe de una mano inocente que no conoce de creación y de pureza. Mientras hago, mi mano deja de dirigir y mis ojos dejan de ver claramente. Avanza el crayón como guiado por una fuerza "superior"; ese es mi yo consciente que está manifestando a la perfección y no buscando copiarla. Lo que está siendo, es alg...