Ir al contenido principal

Paz

Luego del amor, del propio amor; del reconocer lo bueno y malo, lindo y feo, dentro mío.
Luego de trabajar y sanar. De resolver, dar respuesta a aquel "vacío-dolor" se llega, mediante un ascenso, hasta este lugar.
Este se llama Paz. Es un estado de gracia, un estado divino. Se llega mediante los procesos de aprendizajes que en anteriores escritos detallé y que a futuro aclararé por completo.

Este ascenso es interno, es la revelación de las cosas. Es la toma de consciencia en mi vida, de mi elección de vida.
De ser responsable y de cómo vincularme con lo que sucede ella.
Lo que sucede, es un suceso -valga la redundancia-. En tanto lo que yo siento, en relación a lo que sucede, es un hecho.

Ese hecho es una manifestación mediante mi decisión de que pensar, sentir y hacer.

La paz llega hasta este punto para desde ella tener la lucidez de mi elegir, de mi decidir sobre que pensar, sentir y hacer; como también desde un como pensar, sentir y hacer.
La paz es para que sea utilizada para ver a través de ella. Elegir mi estado mental y emocional es elegir como vivir mi vida, es elegirme vivo.

La paz, como el amor y la libertad es intangible. Es algo por sobre mi estado de humano. Por ello que se dice que es divino.

Sentirme en paz es darle espacio a este estado para que vibre dentro mío, para ello debo sacar lo que hace ruido en mi.
Y no es necesario encerrarme en un templo, con música ni mantras, o el ir a una iglesia y rezar; como tantos otros ejemplos existentes.
Es disponerme a estar en contacto con ese estado; y esa vibración va a comenzar a afectar mis células, mi mente, mis emociones, mi modo de hacer y andar.

La paz es el punto para un nuevo comienzo en mi vida. Desde esta cima puedo ver y discernir. Pudiendo ver todo cuanto me rodea sin estar afectado por ello y pudiendo elegir desde un mejor lugar.

El llegar aquí sucede para que pueda zambullirme nuevamente en mi y dar nombre al vacío -a aquel vacío que sigue estando en nosotros-. Darle presencia a mi dolor, y tener el poder de trabajar y sanarme maduramente.

Este estado de paz, es un estado virtuoso de acción, y no de reacción.
Es un estado de serenidad y contemplación para poder discernir como vivir.

A la paz no se llega, más si podemos nutrirnos de ella para poder vivir nuestras vidas.
La paz es la maestra silenciosa que nos muestra como sanarnos a nosotros mismos.

No es tangible y aún así se siente.
No se puede ver y aún así existe y es real.

Tener el poder de elegir en mi vida, y que esa elección sea la paz simboliza el proceso madurativo que se está desarrollando dentro mío; desapegarme de las excusas de ausentismo y negación para elegir "pengarme" a aquello que nutre mi sonrisa y mi calma y serenidad.

La paz se simboliza con una paloma blanca en vuelo; y ello es porque quien no tiene ataduras mentales puede volar libremente (libre-mente).
Pues ella, la paz, me da la posibilidad de relacionarme mejor con todo lo que me sucede. Y digo sucede porque tanto el "dentro" como "fuera" de mi, sucede dentro mío (es como yo me vinculo con lo que sucede y no lo que sucede).

La Paz, el Amor, la Libertad... guías divinas a las que nunca tocaremos con nuestras manos pero que nos tocarán con sus rayos de luz, nutriendo nuestra mente, cuerpo y sentimientos.

La paz es el cierre de un ciclo y el comienzo de uno nuevo, en un plano superior de consciencia. En una espiral ascendente de presencia-consciencia de mi vida y en mi vida que también es la vida de todo cuanto está vivo y existe.

Expectativa Cero


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

El niño, el creador y la creación

Crayones de colores, permitiéndome crear y dar vida a las cosas; porque no es el dibujarlas lo importante, sino el personalizarlas. Darles vida es colorearlas, es darles existencia y realidad. Eliminar el vacío que proponen las lineas, que dividen entre un afuera y un adentro en donde no hay nadie entre medio. Comienzo los dibujos sin sentidos, entre lineas rectas y curvas; dibujando con cierta perspectiva para demostrar la altura de la profundidad. Lo que dibujo nadie lo ve, es mi tesoro. Es lo que está dentro mío, que me permite que le haga una réplica en el afuera; una bruta réplica ya que dentro mío reside la perfección y en el exterior es tan solo un intento torpe de una mano inocente que no conoce de creación y de pureza. Mientras hago, mi mano deja de dirigir y mis ojos dejan de ver claramente. Avanza el crayón como guiado por una fuerza "superior"; ese es mi yo consciente que está manifestando a la perfección y no buscando copiarla. Lo que está siendo, es alg...