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Feliz

Debo, supuestamente, escribir sobre navidad y sobre fin de año e inicio de año; ya que estas fechas están marcadas como puntos de referencia en nuestros días y vidas.
He aquí dos situaciones que trae contradicción:
1 Festejamos más un fin e inicio de año pautado, pre establecido socialmente y no el festejo de nuestro inicio de año real, que es la conmemoración de nuestra existencia, nuestro cumpleaños.
2 Festejamos el nacimiento de un ser humano, catalogado como mesías. Se celebra que Jesús nació y se celebra, sus obras, actos y palabra; y no celebramos la posibilidad que el mostró a todos, que todos somos hijos del mismo padre, hermanos; que está latiendo en nosotros ese "Jesús" (el ser consciente para gobernar nuestra propia vida con amor, paz y libertad)

Este año analicé a la navidad como "el nacimiento de la posibilidad"; el nacer de la decisión interna de representa fielmente quien soy. Darme este regalo me permite abrir los ojos internos para juzgar amorosamente mis actos, mis proyectos, mis elecciones y mis decisiones.
Este año veo a la navidad con este concepto porque me permite ser consciente que puedo extender mis alas para volar, con mi mente, deseos, propuestas, proyectos y sobrevolar libre, en paz y sintiendo amor (mejor dicho, el amor haciéndome sentirlo.)

Este año veo al fin y comienzo de un nuevo año como una bella excusa de reunión con quienes amo y deseo compartir.
El "fin de año" no tiene ningún final y el "inicio de año" no decreta ningún nuevo comienzo. Tan solo es así, si yo así lo afirmo.
Y en este cierre de año, afirmo que se cierra una etapa en la cual yo estaba atrapado en círculos viciosos que me auto consumían y de vínculos insanos.
Y en este comienzo de año, afirmo que se abren las pobilidades y probabilidades para manifestarme honesta y claramente y poder ejercer mi profesión, que es mi vocación, tangible y sostenida en el tiempo.

No más escapes, no se puede escapar de la realidad (la que uno está viviendo). Tan solo se puede ausentarse, y cuanto "peor" elijas ausentarte más dolor habrá al volver.
La vida es una y está sucediendo, aunque no estemos presentes. Es mi vida y elijo estar aquí y ahora, para yo vivirla y no mi inconsciente.

Sucumbe todo por el miedo, el abandono y la necesidad... pero yo nazco de entre ello, si tomo el aprendizaje como fertilizante (la bosta de uno es el nutriente de otro).

Soy una creación divina, de la cual no quiero filosofar en explicar. Soy un ser consciente, y esa consciencia me da la responsabilidad de elegir; tomo ese mando y elijo como guiar mi vida.

Feliz nacimiento de la posibilidad, de cualquiera que elijan; allí la responsabilidad.
Feliz cierre de un ciclo, una etapa; y feliz inicio de uno nuevo.

Que las elecciones y decisiones estén guiadas por la intuición.

Expectativa Cero


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