Ir al contenido principal

El Falso Tótem

Todos le rendían culto.
Todos junto a él se arrodillaban y lo acariciaban con sus manos abiertas, mientras su mirada estaban clavadas en el piso en signo de sometimiento hacia aquel gran poder.

Existía desde hace mucho mucho tiempo, en realidad estaba allí desde que el más viejo del pueblo estaba allí. Fue aquel hombre quien hizo correr la voz de su existencia ancestral.

El tótem se encontraba estoico en la cima de una colina, que apuntaba hacia el océano. A su derecha estaban las montañas blancas, aquellas que nunca perdían su vestidura ni aún en los veranos más calurosos. A su izquierda estaban una llanura, plana y árida la cual terminaba siendo un desierto del que poco se sabía, porque quienes se adentraban no regresaban para contar.

Este tótem, según cuenta la historia, existe desde tiempos inmemoriales; fue colocado allí por el mismísimo Dios de la vida y la prosperidad.
Todo aquel que fuese ante él a pedir, debe de llevar una ofrenda; la cual El Dios, mediante este tótem, la recibe.
Cuenta este hombre viejo que los "regalos" que no estaban un día después de entregados eran los que habían sido aceptados y que iban a tener una respuesta rápida a sus plegarias. El siempre recomendaba comidas abundantes donde hubiese carne u oro; está opinión la daba según lo que le habían dicho aquellos que vieron a tótem hablar como acto milagroso.

Y esta historia siguió por generaciones y aquel viejo hombre pasó a ser el brujo del pueblo, el sabio del pueblo. Después de que él partiera siguió su hijo quien fue nombrado el gurú del pueblo y a su muerte lo siguió su hijo, el nieto del originario brujo, quien fue nombrado el representante en esas tierras de la palabra de Dios, mediante la conexión que tenía con el tótem y el conocimiento para la interpretación de sus señales.

Todos siguieron yendo hasta aquella colina a rendirle pleitecía, a dar su diezmo, a demostrar su pertenencia y su devoción; tantos más fueron a entregar regalos para tener cierto favoritismo al momento de requerir su ayuda... Y todo siguió así hasta que una tarde en la que los vientos del mar tomaron una fuerza tal que el tótem se cayó.

Allí el pueblo se frenó, nadie supo que hacer.
Comenzaron las disputas y las culpas; los castigos y muertes. Aquel suceso había pasado por el acto de "no creencia" de alguien; y así comenzó la caza al hereje.
Pasó el tiempo y tan solo quedó el biznieto del hijo del brujo original, aquel que tuvo el legado del saber de los aborígenes de la zona, y una mujer que nunca fue cuestionada por ser "la loca" del pueblo.

Aquella noche, entre ruinas del pueblo y sangre de gente, él le contó a ella que su tatarabuelo fue quien inventó toda la historia del tótem; de los aborígenes, del Dios de la vida y la prosperidad, de los diezmos y regalos, de los pedidos y ofrendas.
Mientras sus lágrimas de vergüenza y dolor caían como sucede cuando comienza una lluvia la "loca" lo mira y le dice que ya lo sabía; que era por ello que cargaba con aquella mota de no creer lo que todos creían.

El pidió perdón de rodillas, ella no se las acepto.
Ella no era quien para perdonarlo a él, tan solo una loca quien respondía por sus actos. Tan solo él podría perdonarse a si mismo, y no pudo...y murió.

Así fue como aquella noche se reveló la historia del Falso Tótem y de la perdición de toda la gente que le entregó su poder de decisión sobre su propia vida.
Tan solo una "loca" escuchó la verdad, aquella que ya sabía en su corazón, y a nadie se la pudo trasmitir.

Expectativa Cero


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

Entre un paciente y un terapeuta II

Dar y recibir, así debe ser el movimiento de la rueda. No concebía que hubiera aquellos que recibieran y no dieran. Cada vez que se cruzaba con gente así se sentía usado, mejor dicho abusado por ellos. Le robaban al tomar sin dar, ultrajaban un acto amoroso con desprecio y desdén. Siempre había vivido en el acto de dar al momento de recibir porque aquello es lo que lo gratificaba y conectaba con sus valores. Sentirse pleno en el acto de dar como en el de recibir, comprender que había una armonía entre ambas personas. Que existía el ciclo natural y cósmico... Esto le explicaba, de forma clara e intensa al terapeuta. Se lo explicaba con tono sereno, mayormente, aunque a veces tenía explosiones de indignación, ingratitud e impotencia de ver como la gente abusaba, absorbía y parasitaba. Esto último podía hacer que todo se borre de su mente, de su juicio, y que solo viese el infierno danzando libremente por este lugar que casi siempre comprendía como la posibilidad del paraíso, y lo veía co...