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El Apego y La Virtud

Por estar en la condición humana, es que todo lo que pasa nos pasa.
Todo lo podemos unir a nosotros y darle esa carga que se vincula con lo emocional o lo mental; y el cuerpo paga la cuenta con sus manifestaciones/materializaciones.
La condición humana está dividida, polarizada. Esto, a mi ver, es parte del aprendizaje que tenemos que vivir y hacer carne (encarnar) para poder evolucionar, y trascender la forma.
Existe en todo suceso esta dualidad. En los tradicionales ejemplos, como ser: "lindo - feo" "alto - bajo" "hombre - mujer", como también en encontramos un polo opuesto "natural" y allí lo que hacemos es crearlo; generamos una comparativa.
Estoy poniendo un suceso en comparación con otro, tan solo para saber que le falta, o le sobra, en relación al otro.

El proceso de aprendizaje y de curación está a la espera del despertar de la consciencia. Esa consciencia se relaciona estrechamente con la virtud.
Etimológicamente esta palabra está relacionada con el valor desde un aspecto moral. Poder ver a las cosas virtuosamente es desapegarse de las polaridades emocionales como la ira o soberbia, de las polaridades mentales como los "ismos" e "istas" y llegar a ver, virtuosamente, lo que es por lo que es.

"Ver lo que es, por lo que realmente es" es conectarte directa y estrechamente con el suceso, con el objeto, con el ser vivo que está aconteciendo en el momento presente.
Allí uno debe dejar las cargas emocionales y las estructuras mentales; y soltar aquello es desapegarme de lo que me paso para poder ver lo que me está pasando sin aquella toxicidad.
Y que no se mal entienda lo dicho, no digo rehusar la experiencia que adquirí en el pasado sino de soltar lo que viví para poder recibir lo que viene sin aquella carga (mugre).

Aristóteles definía, y define, a la virtud como la acción mas apropiada a la naturaleza de cada ser. El comenta que aquella "naturaleza del ser" está vinculada con el alma.
Está hablando de hacer desde aquella condición, desde un lugar desapegado a lo humano al momento de decidir y hacer. Allí entra en juego la manifestación de esta decisión en el plano físico y material.

La virtud de las polaridades emocionales es la paz, el amor, la libertad. Estas virtudes aspiracionales te permiten mejorar tu vínculo con todo lo otro y con uno mismo; ya que todo comienza y termina en uno.

La dualidad es funcional, es una herramienta.
Valernos de un destornillador para comer arroz, es demostrar que no hemos comprendido la funcionalidad del recurso.

La dualidad está para poder trascenderla. Podernos parar desde un lugar virtuoso para hacer desde nuestra alma, ser, consciencia. Y allí estamos en contacto con el todo; con el Cosmos, Dios y con la Tierra, Gaia.

Allí podemos ver nuestro rol dentro de la totalidad, podemos ver nuestra parte en el todo.
Allí comprendemos que somos el instrumento preciso, para la nota indicada.

Expectativa Cero


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