Ir al contenido principal

Un planeta... ningún rey.

Subieron la apuesta, y todo se tornó peligroso. Lo que había comenzado con una broma había ido tomando tintes serios y hasta violentos. Lo que era risa es ira.
Todo fue cambiando sin que las partes se fuesen dando cuenta, realmente, de lo que iban haciendo ni diciendo.
Las cargadas mutaron a ofensas y estas llevaron a las manos a actuar. Los golpes frenaron debido a que se edificaron paredes y se colocaron cercos.
Aquellos que eran hermanos y hermanas hoy son violentos y resentidos desconocidos.

Las camas tienen vacíos y sangre. Las mesas ya no están colmadas de comida y bebida.
El parque ya no tiene ni luz propia ni juegos.
El dolor reina entre todos, y nadie sabe como fue que todo escaló de esa manera.

Hoy están todos contra todos, mirando y refunfuñando. Atentos a lo que hacen, espiando, para poder dañarlos de alguna o todas las formas posibles.
Los días ya no se ven ni sienten; las noches no se duermen ni se disfrutan.

Todo aquí es caos y violencia. Reina el miedo y el odio.

Y nadie prestó atención a aquella pequeña persona sentada con una sonrisa, de día, o caminando plácidamente, de noche.
Nadie se dio cuenta de que todo ello había sido parte de su plan, de su elucubración... de su negocio.

Un planeta dividido... y solo un rey...
Y ese rey no soy yo ni tu; y nosotros deberíamos de serlo.

Expectativa Cero


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Y así es

Claro que todo lo que me pasa va a dejar de pasar; claro está que todo lo que me sucedió, no me sucede. Clarísimo es que mi futuro no está decretado ni sentenciado. Entonces cual es mi situación que me focalizo en que todo lo malo no cesa de pasarme a mi, en que lo que me sucedió se sigue sucediendo y que es como es mi vida y que mi futuro ya está dictaminado y que será igual de malo que mi pasado o peor. Que parte mía es la que ataca a si misma. Porque hago autodestrucción, autoflagelación, autocastigo. Que sucede en mi mente que le gusta destruirme, verme tirado en el piso y sufriendo. Que parte mía es la que busca que no viva mi vida, que utilice cualquier medio de escape para ausentarme y para vivir una irrealidad en la cual piense que soy feliz. Si tanto puedo ver que eso no me hace bien, como es que no puedo dejarlo?, tan fuerte es mi dependencia al dolor, a la desvalorización, al mal trato y a la aceptación que puedo dejarme abandonado a mi mismo?. Si se, de forma sent...
Pasillos de hostales . Por fecha 14/02/2013 -  Matías Hugo Figliola

El niño, el creador y la creación

Crayones de colores, permitiéndome crear y dar vida a las cosas; porque no es el dibujarlas lo importante, sino el personalizarlas. Darles vida es colorearlas, es darles existencia y realidad. Eliminar el vacío que proponen las lineas, que dividen entre un afuera y un adentro en donde no hay nadie entre medio. Comienzo los dibujos sin sentidos, entre lineas rectas y curvas; dibujando con cierta perspectiva para demostrar la altura de la profundidad. Lo que dibujo nadie lo ve, es mi tesoro. Es lo que está dentro mío, que me permite que le haga una réplica en el afuera; una bruta réplica ya que dentro mío reside la perfección y en el exterior es tan solo un intento torpe de una mano inocente que no conoce de creación y de pureza. Mientras hago, mi mano deja de dirigir y mis ojos dejan de ver claramente. Avanza el crayón como guiado por una fuerza "superior"; ese es mi yo consciente que está manifestando a la perfección y no buscando copiarla. Lo que está siendo, es alg...