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Entradas

Cual caballos alados, al atardecer - Por fecha 13/07/2013 -  Matías Hugo Figliola

Una idea en acción

Le gritaba a ella, le vaciaba mis pulmones. Le señale, le mostré donde estaban los objetos. Le mostraba que bello atardecer sobre aquella montaña en el horizonte. Le di de beber de mi néctar. Hice todo lo que pude para demostrarle mi sentimiento hacia ella. Y ella solo percibió otro mundo, otros objetos, y su amanecer era en una playa desértica. Es que yo me comunicaba desde mis miedos, y ella hacia tanto de lo suyo. Es que yo me comunicaba sin desear el dialogo, y ella hacia tanto de lo suyo. Es que yo me comunicaba asumiendo información que nunca había tenido. Pensé mucho mas de lo que hice. Me ausente más de lo que estuve presente... y ella hacia tanto de lo suyo. Nos manejamos separados, aislados del otro. Como comprender al otro si no nos vinculamos. Las defensas bajas, no hay quien te ataque; lo que te contaron es mentira. Sonreí desde el corazón, que se nota cuando uno falsea la alegría. Siente desde tu pecho y no desde tu cabeza. Haz sin buscar una respuesta a ...
Constancia en su hacer; maestros en miniatura - Por fecha 11/07/2013 -  Matías Hugo Figliola

Frases XXIX

“Para el ratón seria incoherente saltar al vació. Pero para el halcón es algo obvio, porque así levantará vuelo.“ - "Muere, pero deja vivir. Vive, pero deja morir." - “La sabiduría esta en el análisis de las contradicciones y la ignorancia esta en la observación pasiva de las adicciones.” - “Lo que tus oídos no desean escuchar, tus labios no se animaran a decir”. - Por fecha 10/07/2013 -  Matías Hugo Figliola
Rejas que dividen  - Por fecha 09/07/2013 -  Matías Hugo Figliola

Mi libertad

Me vendaron mis ojos, y aun sigo viendo. Me ataron mis manos, y aun las sigo moviendo. Me Callaron mi boca, y aun sigo diciendo. Me taparon mis orejas, y aun sigo oyendo. Me ataron mis pies, y aun sigo caminando. Me taparon mi nariz, y aun sigo inhalando. Pueden intentar dominarme, mas solo lograran cansarse. Es que mi libertad reside en mi, y no podrán hacer nada para quitarmela. Canto amordazado y aplaudo atado. Miro aun vendado y mis oidos aun escuchan. Digo cuando deseo y camino por donde mis pies dicten. Inhalo y exhalo, soy libre por deseo. Es que no lo comprenden, ustedes que viven atados y atrapados. Es que no lo comprenden, es que para ustedes todo esta negado. Mi libertad reside en mi, antes que en las acciones del otro. Mi libertad reside en mi, y no la vendo, ni regalo, ni aunque sea por oro. - Por fecha 08/07/02013 -  Matías Hugo Figliola
Tornazulado - Por fecha 07/07/2013 -  Matías Hugo Figliola

Así hice hoy

Me puse mi bóxer, luego mis medias y a continuación mi pantalón. Es que me gusta tener los pies calientes cuando entra el jean frío. La remera fue acomodada en mi pecho y con un movimiento de mi mano tome al símbolo que cuelga de una soga y lo puse por sobre la remera. Use mi peine favorito, ese que siempre esta y es fácil de usar. Utilice mi mano para domar, si es que el me lo permite, a mi pelo; y creo que llegamos a un mutuo acuerdo, el crece y yo lo dejo. El acto mas social lo realice a continuación. Me afeité, quise de mi rasgos naturales de la raza, saque lo primitivo de mi aspecto primitivo. Los dientes fueron bañados suavemente por mi cepillo y su pasta. Contentos de poder servir de espejo, o al menos de poder seguir estando para procesar la comida. Ya estoy presentable, al menos casi. Falta un saco y unos mocasines. Para poder salir y poder mostrarme, poder irme vendiendo a cada paso que doy, con mis mocasines nuevos y limpios; y mi saco de un gris claro que se asemeja ...
Humilde estancia de un pájaro - Por fecha 05/07/2013 -  Matías Hugo Figliola

Frases XXVIII

“Como puede ser el deseo de negación tan fuerte que acalla nuestra mente, que nos pretende decir lo que nuestro verdadero ser exclama con tanto amor. Como es que uno acepta el abandonarse por el solo hecho de confiar en su miedo, de que lo acepta como su aliado y su verdadera guía. Como es que solo al final se puede terminar de percibir lo que en verdad es, lo que en verdad somos... ... como...” - “El amor transcurre como el tiempo; debes de saber aprovecharlo, porque puedes perderte algo muy valioso.” - “Sonríe y, aunque no quieran, sonreirán contigo. Ama y, aunque no quieran, te amaran.” - “Pero utilizaste tu cabeza. Te genero debate y hasta un análisis de tus pensamientos que los creías seguros. Abriste un nuevo panorama en tu vida; es decir, saliste renaciste por dudar.” - Por fecha 04/07/2013 -    Matías Hugo Figliola
El aroma, casi perceptible - Por fecha 03/07/2013 -  Matías Hugo Figliola

En aquella glorieta

Ella se fue, el se quedó. Decidió esperarla. Su amor era más grande que el seguir con su vida. El confiaba en que ella iba a darse cuenta de su hacer e iba a volver. Acepto que iba a tomarse el tiempo pertinente, pero que ella regresaría. Comenzaron a pasar los días y el seguía esperándola, sentado en aquella banca de aquella plaza. La glorieta le suministraba reparo de las lluvias, del sol y del rocío de cada madrugada. Con los días llegaron las semanas y con estas, los meses. Él permanecía allí, sentado. Permanecía fiel a su idea y sentimiento. Permanecía sentado en aquella banca, debajo de aquella glorieta, esperando... esperándola. Confiaba en que ella iba a volver, que iba a llegar; que se iba a dar cuenta de su error. Los meses cambiaron a años y ya se perdió la noción de tiempo. Ya se medía por eternidad. Siguió sentado mientras los días marcaban su piel y las noches su alma. Siguió esperándola el los días malos y aun en los días buenos. Mantuvo su convicción. Mantuvo su...
Olfato - Por fecha 01/07/2013 -  Matías Hugo Figliola

Supuesta caja vacia

Ofrecí una caja vacía, la tomaste pensando que había algo dentro de ella. Me devolviste la caja vacía, con una mueca de ironía, pidiendo que ponga algo en ella. Tu sorpresa fue inevitable al escuchar mi respuesta Mi respuesta fue honesta, clara y directa; y en ella yo declaraba lo siguiente: "Es que allí te entrego la totalidad de las cosas. Si sientes bien allí esta mi perfume. Si pasas suavemente tus labios sentirás allí mis besos. Si pones tu oído lo suficientemente cerca escucharas el latir de mi corazón. No te entrego un anillo que aprisiona tu dedo. Te entrego mi amor y con el mi eterna confirmación de mi deseo por ti." Lagrimas brotaron de sus ojos, ella no pudo controlarlas. Ágil como siempre había sido, toma la caja y la abre. Las dos lagrimas que recorrieron las mejillas y comisura de su amada se depositaron dentro de la caja, supuestamente vacía. Alimenta mi amor con tu amor. Estas lágrimas son la confirmación de ello. A lo que ella le c...
Recuerdos entre amigos - Por fecha 29/06/2013 -  Matías Hugo Figliola

Charla de locos

Extiende sus manos para acariciar sus mejillas. Ella se deja, pero solo para ser acariciada. El siente el calor de sus mejillas mientras ella siente su miedo de que ese cariño signifique algo más. El disfruta de las mejillas y su fervor tanto como de ese nerviosismo que ella tiene dentro suyo, porque quiere parecer fría aun cuando su corazón late calor. El la entiende y sonríe, ella no comprende y también sonríe. Todo parece una conversación de locos; y a el le gusta este estilo de charlas.  Charlas en las cuales no solo existe la comunicación verbal. Charlas en las que existe una conexión entre ambos dos, aun cuando a veces el otro no este tan loco para entender. El sigue extendiendo sus manos para acariciar sus mejillas. Ella sigue dejándolo, pero con ese miedo interno de su pasado. El dulcemente le da una parte de sus labios, y con ellos parte de su sonrisa. Sin saber lo que sucede ella acepta el beso, acepta los labios y acepta la sonrisa. Charla de locos...
Debajo de la superficie - Por fecha 27/06/2013 - Matías Hugo Figliola

Los viajes, de las emociones y de los caminos

Quien debe caminar dos veces el mismo camino demuestra que la primera vez no estuvo atento a donde estuvo yendo ni por donde estuvo yendo. Quien llega a mismo destino utilizando diversos caminos es quien estuvo despierto en su camino y aprendió a donde llevaba el camino, aprendió el arribó al lugar como también pudo ver el entorno que lo rodeaba antes de llegar y al haber llegado. No es necesario que camine por el mismo camino dos veces, a no ser que me guste. La vida, la naturaleza, tiene millones de sendas a explorar. He caminado mucho en mi vida, literalmente mucho, y aprendí a reconocer los lugares para saber como llegar desde cualquier lugar. Tanto en la ciudad como en la montaña como el los hielos, como en las llanuras como en los bosques. O será que todos se asemejan entre si porque en realidad es que yo he aprendido a adaptarme de este modo. A estar despierto cuando camino y saber donde estoy, saber referencias, saber mi norte y conocer hacia que lugar estoy yendo. Utili...
Llevando carga ajena - Por fecha 25/06/2013 -  Matías Hugo Figliola

El niño y el reloj

El hombre se movía de aquí para allá, de allá para aquí; de aquel punto a este punto, de este punto a aquel punto. Se repetía incesantemente; parecía que estaba danzando un vals. Un vals sin pareja, o con su pareja invisible, la angustia. Pocos le prestaban atención. Algunos danzaban su vals a su ritmo y tantos otros danzaban en su interior o al sonido de sus mandíbulas y uñas. Todos tenemos un tanto de angustia y otro tanto de ansiedad. El hombre, volviendo a el momento, danzaba sin cesar. Su cabeza se meneaba al ritmo de sus pasos, justamente en contraposición de su siguiente paso. Un niño lo frena y le alcanza su reloj. Era un reloj de un personaje animado y que tan solo tenía las lineas referentes a los minutos, segundos y horas y las dos agujas que marcaban los minutos y la hora. Desorbitado y detenido en su vals, llamado el vals de la angustia, el hombre mira al niño y este le dice tan solo unas pocas palabras antes de salir corriendo por el llamado de su madre, la cual...