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Entradas

Un paseo, una feria, una tarde - Por fecha 15/03/2012 -  Matías Hugo Figliola

Perdiendo lo micro.

Nos manejamos en lo grande. Vamos a lo macro; lo valoramos. No vemos a la hormiga que lleva su carga sobre su cuerpo (como si fuese su única realidad, sabiendo que es su única realidad, su única ocupación y con esa ocupación esta el placer y el servicio -servicio es el vicio de servir-.). Lo que si vemos es a la gente corriendo; el trabajo a gran escala. el dilema del dinero, el vicio del poder, el viajar, el tema familiar. el mundo, las guerras, los controles, las muertes, entre otras situaciones mas;  y viendo asi... uno pierde la perspectiva de todo, de la vida. De esta vida. Del porque vivimos, para que vivimos. Del que somos. Del porque somos infelices con tantas cosas que no valen la pena, y porque no somos felices con el todo que tenemos a nuestro alcance, y que nunca nos detenemos a ver. Como es que nos nublamos por aquellas nubes de necesidad de aceptación, de competición, envidia, odio, avaricia, etc. y...
Sirviéndose el almuerzo - Por fecha 13/03/2012 -  Matías Hugo Figliola

Elección

Han habido días de sol, días nublados; de lluvia y hasta días en que uno no querría haber nacido. Han habido momentos en los que nos sentimos felices, desdichados, vacíos, tristes, deseando haber desaparecido o no haber nacido. Han habido días; y puedo asegurar que los seguirán habiendo. Lo único que es posible de modificar es el como vivir esos días, esos momentos, esa vida; esta vida. Al elegir que encarnar uno elije, por consecuencia, lo que va a afrontar en el vivir. Uno responsabiliza al otro sobre la situación que le hace pasar; ¿y si fuese que nosotros gestamos la situación desde nuestro interior?, ¿y si la imagen del afuera es solo el reflejo de la situación y estado interno?. Algo que he comprendido de la vida es que el sol sale dentro de uno, el amor vibra en uno y el afuera refleja ello. Aun en las situaciones "adversas" la elección es propia e interna de lo que uno habita; si en esas ...
Organización natural - Por fecha 11/03/2012 -  Matías Hugo Figliola

Las voces

Las voces de los cantores, despertaron el anima de los humanos. Así dicen que Dios le dio la vida, y en ella la nota personalísima a cada individuo; que cada uno somos un sonido único que vibra en la totalidad de la bella y vasta orquesta que es el cosmos. Quien quiera que crea lo que desea creer; pero recuerden que el que cree, crea. Por ello, revisa tu creer, que es tu creación. Y tu mismo puedes estar creando tu propio infierno, o tu propio edén. El quejarse solo sirve para el ego; crea a imagen de tu creador. No hay mas que decir, en este momento; sobre esta cuestión. Despierta conciencia, que el ego no te siga arrullando. - Por fecha 10/03/2012 -  Matías Hugo Figliola
Mantis Religiosa  Matías Hugo Figliola

Mal consejero

El grito de miedo ensordeció a mis oídos. Corre, ataca, mata, escóndete y defiéndete. Su decir es repetido, es un eco. El truco del miedo es utilizar diversas herramientas como métodos de desorientación. Usa una sonrisa de alguien para decirte que tengas cuidado de su maldad, de que esta planeando -si es que ya no lo planeo y lo esta llevando a cabo- alguna acción en contra de uno. Que dos personas se acerquen para decirse algo; es seguro un complot en tu contra, donde están ultimando los detalles. De esos ejemplos, me surgen en gran cantidad. En si, en todos se resume a que, como dije antes, el miedo utiliza una situación para decirte lo que le conviene; para que te ausentes de vos, te escondas, defiendas, ataques y mates al otro. Su grito no es fuerte, ni con tonos agudos. Su grito es suave, sutil; se podría decir que es como un susurro. Pero un susurro abrumador. Tapa toda posibilida...
Sobre sus rieles - Por fecha 07/03/2012 -   Matías Hugo Figliola

Nadie lo notó

Situaciones que fueron sucediendo, una tras otra repetidamente. Intento escapar, pero no pudo. Esquivar si pudo, pero no con toda la suerte; estaba desorientado. Había perdido el sentido de ubicación. Esquivaba las cosas que se arremetían sobre lo que yo estaba viendo. Esquivo una, dos, tres... la cuarta ya no pudo esquivarla y fue impactado por ello. Aun así, siguió su andar. Se notaba que estaba fallando algo en su interior, que había algo o algunas cosas que no estaban andando como se dice "bien". Se notaba desesperación y angustia en el objeto. Se podía sentir el miedo a través de sus movimientos. Todo llego a su final en breves concatenación de sucesos. Ella sola, sin nadie a su lado. Su cabeza se relajo. Su cuerpo la acompaño en esa acción. Todo movimiento, cesó. La paloma había muerto, en un costado de la calle de empedrado. Nadie lo había notado, nadie salvo yo. La desp...
Memoria de un ocaso - Por fecha 05/03/2012 -  Matías Hugo Figliola

El momento del cambio

Mi yo me dijo que hacer, mientras mi miedo me hizo hacer. Yo me encontraba desorientado, entre mi inseguridad y mi deseo. Continué andando mi vida, en base a los mandatos dados. A las cosas que papa y mama me dieron, que confinaron mis propios pasos. Yo quise formar cosas en mi vida, pero la fuerza para boicotearme fue mayor. Yo quise hacer una pareja, pero mi miedo a la traición y al abandono fue peor. Han habido días de luz y amor, pero me enseñaron que eran premonición de la noche y desolación. Han habido días de alegría y calor, pero que estos perecían ante la tristeza y la desilusión. Todo esto y mas cosas me dijeron, pero hoy me veo capacitado a elegir. Al abandono que, me enseñaron, es sin razón, o al elegirme a mi mismo y poder vivir. Hoy ya ha pasado ese momento, ese segundo de elección. Hoy ya me encuentro, a mi mismo en esa decisión. Matías Hugo Figliol...
Homenaje al Perito Moreno - Por fecha 03/03/2012 -  Matías Hugo Figliola

De lo que no fue amor

Estuvo sentado en el portal de su casa, toda su vida. No se movió de allí, esperando ver pasar a su querida. Paso buscando con su vista, en el horizonte. Le habían dicho de pequeña, que el príncipe azul iba a llegar al galope. Había comprado la sortija, que era con diamantes. Ahora buscaba al corazón, al que esa sortija encaje. Tantas opciones de historias de amor, que terminan en desilusión. Es que cuantas, ninguna, de esas opciones, no las hemos tomamos desde el corazón. Han sucedido muchísimas veces, entre los conocidos y desconocidos. Hasta a veces me he visto a mi, en esa situación: De lo que no fue amor. - Por fecha 02/03/2012 -  Matías Hugo Figliola
Pisadas  Matías Hugo Figliola

Propongo

Sale el sol, y el día ya se encuentra transcurriendo. Pasan los minutos y uno no desea levantarse. Entre vueltas y vueltas dentro de la cama, el despertador repite su trabajo. Estamos preparados para poder suspender el sonido del levantarse para quedarnos en cama y estirar, aunque sea unos momentos mas, el levantarse. Ducha o no ducha, esa es una elección. Desayunar o no; café o mate, con o sin comida. Esa es otra elección. Salimos y seguimos nuestro andar repetitivo hasta nuestro trabajo. Hay días en que este dura, a nuestra percepción, poco; y otras que dura mas de lo que uno desearía. Termina y uno vuelve, repetidamente a casa. Allí esta nuevamente el elegir de hacer algo o no, descansar o salir; charlar, pensar, música, amigos. Varias posibilidades se presentan. Al finalizar el día, uno preparar al despertador para que cumpla la función rutinaria de despertarnos. En breves pasos explique el suceder ...
Una vez fue muelle - Por fecha 28/02/2012 - Matías Hugo Figliola

Dijo, y se fue.

No tenía mucho por decir, y por ello callaba. Algunos le creían mudo, mientras otros asumían que no estaba en la realidad. Se suponía que era autista, que estaba enojado con todo el mundo; que solo maldecía para sus adentros a todas las personas. Tanto se creía de él que se llego al punto de pensarlo ciego y sordo, y hasta posiblemente mudo. El estaba sentado, tranquilo; callado. En el tiempo que las demás personas lo veían, el no hablaba. Nunca lo habían visto hablar.  Igual, ninguna de estas personas le había hablado. Aunque el hombre no asumía ni presuponía ni prejuzgaba, solo aceptaba. El tiempo fue transcurriendo lentamente; en la cara de las personas que pasaban frente a él se podia percibir el paso del tiempo.  Una tarde, con mucha armonía y paz en su hacer, se paro y dijo: "me retiro. Veo que no tienen preguntas ni dudas ni ganas de charlar. Sigo mi andar. Les agrade...
Puente o vado - Por fecha 26/02/2012 -  Matías Hugo Figliola

Solo un pensamiento

Somos participes de todo suceso, activamente o pasivamente. Es decir que participamos de las cosas, estando presente en el lugar del hecho o sin estar. El silencio es peligroso. El callarse es un síntoma de aislamiento y de desventaja. Digo aislamiento porque uno no comunica al otro lo que piensa, siente. Y al no comunicar el otro individuo, igual a uno, asume la charla que debería de haber tenido con el otro. En ese asumir se crean conversaciones, enojos, peleas, etc. que nunca existieron. El callarse no da seguridad de nada. La seguridad no existe, es una palabra que cubre a la verdadera palabra que es aislamiento. Uno se separa del otro y luego uno le recrimina al otro que no esta, y viceversa. La otra palabra era "desventaja". Esta palabra la uso porque nos manejamos manipulando, condicionando y buscando beneficio personal en todo hacer. Estamos andando en base al rédito personal y, lamento decirlo, esto no es una ventaja. La ventaja, cuando se pe...