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Así veo las cosas

Acaricio la almohada que me acaricia a su vez. Juego con un animal que juega conmigo al mismo momento. Vivo experiencias que no son ajenas a los demás. Vivo y siento como todos. Escucho mis voces y mis pulsaciones. Puedo decir y gritar. Puedo abrir mi boca y permitir que en ella entren los gritos que no saco. Le doy espacio al universo que grite dentro mio para hacerme recordar que es gritar en verdad; si tan solo es expresar lo que uno siente. Me veo caminando frente a una vidriera. Aquel hombre que me mira, se ríe. Nos reímos porque entiendo que yo también me río. El reflejo de mi mismo juega conmigo, haciéndose pasar por un otro que no me conoce y con el jugamos a desentender a la gente que mira sin comprender que es lo que hacemos. Un te entre tantos Mc. Un te entre tantos Stars.  Un simple pantalón con una simple remera entre tantos Guess, entre tantas Polo. Unas simples alpargatas, blancas, entre tantas Pipas, entre tantas 3 Rayas. Jugando a estar entre...
Trepando la montaña, Cusco crece - Por fecha 07/06/2013 - Matías Hugo Figliola

Pensando sobre el afecto

La gente le tiene miedo al afecto, al cariño. La gente no sabe como desenvolverse en un ambiente amoroso. Tienen miedos, dudas, inseguridades. El pasado les llega como llovizna de dolor y pena. Cuando sienten cariño se les dispara la distancia; buscan esa distancia para salvaguardar ese corazón que vivió otras experiencias. Buscan esa distancia por recomendación de su miedo que le dice que deben alejarlo porque el cariño conlleva dolor intrínseco en si mismo. No pueden ver la diferencia en los tiempos, no pueden concebir que su presente esta ajeno a su pasado. Están atrapados en un pasado-futuro tóxico el cual los previene de un presente, el cual en verdad es digno de ser vivido. He vivido varias experiencias de esa índole, he tenido varias reacciones parecidas también. Me encuentro aceptando el amor como amor. Me encuentro separando al miedo de mis deseos y de mi modo de vida. No niego que dolor se genera cuando se ve a la gente aislada de gente por el hecho de dudas, prejuic...
Allí, en el centro de la nada - Por fecha 05/06/2013 -  Matías Hugo Figliola

Se que sueno raro

¿De que nos preocupamos?. ¿Por que nos preocupamos?. Pre ocuparse es estar viajando a ese futuro y estar haciendo nada en este presente; solo nos ausentamos del ahora para viajar al después que nos quita la serenidad. ¿Que es lo que vale la pena más que este mismísimo presente?. ¿Existe algo más importante que el aire que inhalas, que el aire que exhalas, que el latido del corazón que te recuerda que sigues vivo?. Estamos desorientados en nuestro escuchar. El oído escucha al afuera y el afuera te grita que las posesiones determinan tu existencia. ¿Cuando sucedió esto?. ¿Como es que sucedió?. Totalmente irrelevante. Eso es ir al pasado. La explicación existe pero es totalmente irrelevante, irse a ver el porque solo genera que viajes a tu pasado y te ausentes de tu presente.  ¿Pasado?. ¿Futuro?. ¿Presente?. Si frenas un segundo en estas tres preguntas la respuesta que suena en tu interior es sencilla y directa. PRESENTE El corazón, el alma, la mente t...
Secuelas de un aprendizaje - Por fecha 03/06/2013 -  Matías Hugo Figliola

Pensó el hombre

Contaba una anciana los días que pasaban y ella seguía viva. Contaba los días desde el momento que tomo la decisión, aquella decisión que hizo que todo cambie. Ella tenía noventa y cuatro años, y en su cara estaban las arrugas que confirmaban tal edad. Hoy había contado otro día mas. Como ya desconfiaba de su memoria, porque sabia que su memoria andaba a gusto y placer propio, los días los contaba contra una pared, justamente en la pared de su casa, en la vereda. Los ambulantes que pasaban diariamente por allí veían que la señora iba marcando su pared, y la señora se hizo conocida en el barrio. Luego creció y gente de otros barrios que escucharon la historia, y luego vieron a la señora, empezaron a multiplicar los informados respecto de aquella señora. Ella día a día continuaba con su rutina. Su pared era ya casi mitad raya y mitad lisa. Quien se detuviera a contar las rayas llegaría a las doce mil cuatrocientas diez rayas, el equivalente a treinta y cuatro años. Hoy haría una r...
Gota a gota - Por fecha 01/06/2013 -  Matías Hugo Figliola

Bienvenido

Era una charla de un cristiano con un islamita. Esta charla variaba entre planteos y acusaciones. Cada cual señalaba al otro y acusaba a su religión de inmoral, incoherente y creada por el diablo. Siguió caminando y vio otra charla. Era una charla de un judío con un induista. Esta charla variaba entre planteos y acusaciones. Cada cual señalaba al otro y acusaba a su religión de inmoral, incoherente y creada por el diablo. Se detuvo un segundo para comprender si lo que había sucedido recién había sido un deja vu o no. Miro detenidamente y confirmo que se estaban llevando dos charlas a diferentes distancias, sin saber que era lo que se hablaba en la otra charla. Se rió, entre comedia y resignación, y retomo su andar. Se paro junto a dos personas que estaban charlando. Era una charla de una persona con otra persona. Esta charla variaba entre todos los temas; no tenía timón y ambos dos se sentían a gusto con ese devenir ideas, frases y posturas. Le llamo la atención y le...
Eternamente desencontrados - Por fecha 30/05/2013 -  Matías Hugo Figliola

Sobre elegir

He tenido charlas, con diversas personas, de diversos temas. En cada charla todo se ha resumido, entre vueltas y giros, a un balz entre las posibilidades de opciones y el tomar la decisión que cree el individuo es correcta. A cada charla se le acerco el momento de semejanza, para quitar misticismo a la situación; para darle ese toque no tan tradicional de realidad y simpleza. Las decisiones nos dan miedo. En verdad es el miedo que nos dice que decidir es peligroso. Estamos acostumbrados a ese elegir sin convicción, sin pasión en lo que elegimos. Allí radica todo la controversia interna entre el "deseo", el "necesito" y el "que me dice el miedo". La pasión es lo que falta en estos momentos; en los momentos que uno debe elegirse a uno mismo. Por ello es que hago una semejanza, un paralelismo. Dándole un tono de humor, relajando la situación, para poder comprender de que se está hablando en verdad. Mira toda decisión como un juego, como si debieras el...
Mi corazón en expresión - Por fecha 28/05/2013 -  Matías Hugo Figliola

Y gritó sus últimas palabras

Agarro su megáfono y gritó sus últimas palabras. Igualdad, somos todos iguales. No lo podemos ver, estamos inmersos en una película viscosa que hace que veamos al afuera diferente al adentro y debo decirles que no es así Respeto, porque no debería de haber otra forma de comunicarse. Porque con el respeto se abren todas las puertas y también las personas. Para poder vivir libre se debe encarnar y hacer uso del respeto. Comunicación, fantástica palabra que significa dos cosas que juntas significan la totalidad. Común acción, hacer algo en común, accionar unido a los otros; quitar las divisiones, vernos como iguales, como hermanos. Comunicar en la acción, ya que no existe otro lugar real para comunicar las cosas. El decir las cosas solo hace vibrar el aire y vibrar los tímpanos; el hacer algo hace vibrar al cuerpo, al ambiente, a los que están cerca y a los que están lejos. Comunicar en la acción dentro de una acción común con un otro, esto se lo puede concebir como hermandad, fraterni...
Chascomus, Provincia de Buenos Aires - Argentina - Por fecha 26/05/2013 -  Matías Hugo Figliola

Competir o Jugar

Corren y corren detrás de la pelota. Corren mirándola a ella solamente. Sus agitados cuerpos resisten a su cansancio y persiguen la gloria, esa pelota redonda. Cuando alguien la llega a tocar, es tan solo por un segundo ya que la vuelve a patear más adelante. Y él se presume de haberla pateado ante los demás niños, que juegan en contra de él, y con los padres, que se encuentran fuera y aun sabiendo la realidad de ese deporte se mantienen callados y con una sonrisa en sus caras. Luego llega otro y patea la pelota y este también presume haberla tocado y que él es el mejor ya que es quien toco la pelota; tan solo por dos segundos antes de ponerla nuevamente lejos de sus pies. Sus ojos focalizados, sus músculos tensionados, sus pulmones como acordeones, sus corazones como tambores de guerra. Corriendo una pelota, que la llegan a tocar y se les aleja tantos metros. Presumiendo ser él quien toco la pelota, pavonenándose ante sus adversarios y sus padres, los cuales comprenden el juego. Y...
Retro Santa Cruz, Bolivia - Por fecha 24/05/2013 -  Matías Hugo Figliola

Posesiones. Poseidas o Poseidos

Tenía una moneda de un peso. La guarde para mi y la escondí; la protegí para que nadie me la robe y me percate de condicionarme para no gastarla. Hice todo lo que tenía que hacer para que esa moneda sea mi tesoro. Tenía una moneda de un peso. La llevaba en mi mano hasta que alguien me pidió una moneda para ayudarlo; simplemente le alcance la moneda y la puse sobre su palma sin mas ni menos. Le di la moneda a esa persona. Hice lo que estaba en mis manos para asistir a esa persona con lo que me había pedido. De ambas formas lo material existe; de ambas formas lo espiritual o sentimientos o esencia del hombre existe. Lo material termina atrapándote si no se le sabe dar un uso. Lo material termina formando un ciclo eterno de asistencia al otro; que luego deja de ser material y pasa a ser actitudinal y desde un lugar amoroso. Las cosas cosas son. Son, han sido y serán cosas. Atraparte por ellas denuncia la carencia que poseemos dentro. El coraje existe para una cuestión. Para, al...
Entre la noche - Por fecha 22/05/2013 -  Matías Hugo Figliola

Digo

Hay dos formas de interactuar. Es decir, hay una sola; la otra es solo el opuesto y por ello no se puede ver como posibilidad. La forma para interactuar con un otro, o con uno mismo, es con amor; es en amor. He debido tomar acciones que han sido vistas como de mal gusto o generadoras de conflictos. He debido tomar acciones que me representen a mi y mi elección en mi vida. He debido, porque es mi deber al representarme y al elegirme gozar y amar la vida, ya que si me pierdo de mi senda, si me salgo de mi camino me encuentro caminando un camino lodoso. He caminado esos camino, he caminado caminos de otros, he caminado infiernos y he caminado sobre espinas. Reconozco los caminos que no deseo caminar. Reconozco el camino que deseo caminar. Este es el que me representa. No estoy dispuesto ni disponible al enfrentamiento, enfrenar las mentes, porque ese estadio es peligroso; allí se ataca des lealmente, se hiere sin sentido y se manipula información desde el lugar mas vil. Allí esta ...
Viajando por un pasado - Por fecha 20/05/2013 -  Matías Hugo Figliola