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Un ciclo natural

Las cargas de hoy pueden ser las cosas que elegimos de antes. Las trabas de hoy pueden haber sido las facilidades de un tiempo pasado. Lo que pudo darnos felicidad, hacernos vibrar de amor y hacernos sentir plenos puede haber quedado, ido quedando desgarrado por situaciones, decisiones y acciones, desparramado por varios pasados. Las cosas que nos aquejaron también pueden haber quedado en un pasado. Las trabas que nos detenían y por las cuales elegíamos detenernos pueden haber quedado obsoletas al evolucionar y al aprender y comprender. Los dolores pueden haber quedado como recuerdos de experiencias. Las penas y las lágrimas también. Todo lo que ha pasado, ha pasado. El aferrarse a esas situaciones, ideas y sentimientos es tan solo la desesperación de quien se aferra fuertemente al salvavidas sin extender sus pies y sentir el fondo cerca de sus pies. Es un deber personal el hacer lo pertinente para aprender, para vivir, para realizar todo lo posible y saberse conforme con el pr...
 El camino y su alma - Por fecha 05/11/2013 -  Matías Hugo Figliola

Frases XXXXI

"Desearía estar entre tus brazos, así me llevas a volar pero no con tus alas. Sino con tus besos." - “No juzgues las cosas por su magnitud: la simpleza tiene mas importancia. Porque de ella se hace la totalidad.“ - "Por las mañanas el sol se asoma. Y yo, gracias a él, dejo de ver el reflejo de tu imagen. La realidad golpea." - Por fecha 04/11/2013 -  Matías Hugo Figliola
Por sobre el techo, un mundo - Por fecha 03/11/2013 -  Matías Hugo Figliola

Justificación dependiente

Siempre hay un "pero" un "porque". Siempre hay un "déjame que te explique, o un "es que". Siempre hay escusas, de las que no tienen valor ni influencia o de las que son reales y que han perjudicado o modificado o complicado el andar, el decir, el hacer. Siempre existe una explicación para una situación; siempre hay una justificación para desligarnos del suceso. Yo digo escusa a todo lo que sirve para justificarse, lo que no vale la pena en si. La realidad es. Lo que sucedió, ya sucedió y eso no se puede modificar. Se puede contar el que paso, el como, el porque, el que; también se puede explicar la intención y el deseo que no salió como uno quería. A ello le digo comunicarse y es algo sano y maduro hacer. Aun, a pesar de todas las explicaciones, justificaciones y/o escusas la realidad sigue y seguirá siendo la misma. La realidad digo a los hechos, no a como uno interprete los hechos. Lo que es, ES. Lo que fue, FUE. Las cosas sucedieron como...
Y esta ola pasará también - Por fecha 01/11/2013 -  Matías Hugo Figliola

Frases XXXX

“Vio, como en el reflejo del agua uno puede aprender a verse, limpiarse y curarse. Para volver a mirar para arriba, para continuar la vida desprendiéndose del pasado." - “Soy un diccionario abierto, si. Pero sin hojas dentro, sin conocimientos. Recostado en una mesa, mostrando las hojas desgarradas, donde estaba lo que ahora buscas y no encuentras. Por el hecho de no haberme aprovechado deberás de cargar con aquel peso de un libro sin sentido; con tu arrepentimiento solo, por dentro pesa más.“ - "Y... las personas buenas, en el peor de los casos, son buenas. En el más vengativo de los casos, son buenas. Las personas buenas, siempre se ven. Siempre son buenas." - Por fecha 31/10/2013 -  Matías Hugo Figliola
La danza del amor - Por fecha 30/10/2013 -  Matías Hugo Figliola

Llueve, no corras

Las gotas caen, síntoma que esta lloviendo. La gente corre, síntoma de locura. La lluvia es agua, es purificación. Es lo que se toma diariamente, es con lo que lavamos nuestro cuerpo, es con lo que limpiamos nuestras manos. Llueve y unos pocos caminan disfrutando de esa lluvia, de ese momento. Unos pocos saben que es un acto único de la naturaleza, que es algo bello. Algunos pocos comprenden la belleza y lo que representa la lluvia para el planeta. Estos no corren, estos caminan; estos son fáciles de percibir y son suaves en su andar. La lluvia, el viento, el sol, la noche, las nubes, el rocío, la briza, todos son momentos a gozar. Todos son momentos únicos de la naturaleza. Desentendidos del camino, corremos y pensamos. Desentendidos de los sentimientos, negamos y pensamos. Desentendidos de la vida, hacemos plata y padecemos. Desentendidos de nosotros mismos, la vida pasa y ni siquiera el morir ya nos pertenece. Pero hay unos pocos, unos cuantos locos o sanos o despiertos o v...
El tucán-telefono público - Por fecha 28/10/2013 -  Matías Hugo Figliola

FRASES XXXIX

"Cuando cae el ultimo pétalo de esa margarita, ¿tú le creerás a esa margarita o a tu corazón?. ¿Que tiene más valor?. - “Cambio de tema; Como si saliera el sol, intentando pretender que la noche ha pasado y ocultar mis problemas con ella. Hasta que él me abandone, nuevamente, a merced de la noche. De mi noche.“ - "Que yo quiera no es que vos quieras, es que yo quiera." - Por fecha 27/10/2013 -  Matías Hugo Figliola
Un hostal muy acogedor - Por fecha 26/10/2013 -  Matías Hugo Figliola

Reía a carcajadas

Reía a carcajadas. Reía y no frenaba su reír. Estaba disfrutando del momento que estaba viviendo. Reía y mientras de sus ojos brotaban lágrimas, que para los conocedores de esos estadios son las gotas del "elixir del amor"; dicen que en ellas esta la totalidad y que al verlas bien de cerca se ve al cosmos. Reía y elegía seguir riendo. Estaba gozando de ese momento, ¿cual hubiera sido el fin de detenerlo? Reía y tan solo se permitía sentir lo que sentía. Sentía, no pensaba. Si hubiera pensado, hubiera dejado de reír; y esto él lo sabía. Reía en un ciclo de inspiración y exhalación. Reía en un ciclo de plenitud que es como dicen que se creó al universo. El tan solo reía y sentía. Sentía y sabía. Sabiendo soltó, y soltando la divinidad lo habitó. Y aquí es cuando la intriga ya ha llegado a su punto y me han detenido en mi historia para preguntarme por que era que reía el hombre, que había visto, hecho, dicho; que había ingerido o quien lo estaba haciendo reír. Habi...
Al borde de la montaña - Por fecha 24/10/2013 -  Matías Hugo Figliola

La gota y su experiencia

Surgió del todo, se creó entre todas las creaciones. Se gestó como una individualidad y luego fue expuesta a la experiencia. Nunca se preguntó cuanto duraba su experiencia, si supo vivirla. Es decir, estuvo en el presente sin estar pensando ni analizando. Tan solo existió en su transcurrir. A su tiempo, fue eterno. Al tiempo del hombre, fueron tan solo unos minutos. Fue individualidad por un tiempo determinado. Vivió vientos, sombras, sol, reflejos, imágenes, árboles, pájaros. Vivió en su transitar y vivenció todo. Tan solo unos minutos después la situación cambió. Dejo de ser lo que era y pasó, nuevamente, a ser de la totalidad. En unos segundos su realidad cambió y se fusionó nuevamente con la totalidad. La totalidad la aceptó y la absorbió, como siempre hace; como siempre ha hecho y como siempre hará. Así fue la vida de esta gota. Nació en las nubes, donde se gesto como individualidad. Experienció su proceso y al llegar lago se unió a él. Una gota de lluvia, un moment...
Ava Guaraní - Camiri, Bolivia - Por fecha 22/10/2013 -  Matías Hugo Figliola

Él, que buscaba

Andaba buscando confianza. Andaba buscando seguridad. Andaba buscando respeto, prestigio, importancia. Andaba buscando cosas que no eran lo que debía encontrar. Buscaba por un hecho de buscar, para no encontrar. Porque dicen que el que busca encuentra, pero encuentra lo que busca y a veces lo que busca no es lo que desea en verdad. Por ello yo pienso que el que busca, debe saber que encontrar; porque sino quedara en el ciclo sin fin del buscar sin deseo, del tener solo por ego. Todo esto realizo esta persona, lo digo porque lo vi. Lo vi y lo viví. Lo vi, lo viví y lo sentí. Todo esto busco; busco y busco. Pensaba que por allí andaba la cuestión. Con el tiempo fue sacando búsquedas y fue quedándose con la búsqueda primaria; la búsqueda de la confianza. Pudo ir comprendiendo que las demás cosas eran a partir de un confiar en uno mismo; es decir que las demás búsquedas eran tan solo un girar para desorientarse de la confianza. Pudo ver que el ruido estaba interfiriendo en su hacer...
Foto de perfil - Por fecha 20/10/2013 -  Matías Hugo Figliola

El mercader y la niña

Contaba con las manos. Llegaba al diez y luego volvía a comenzar. Era un modo rústico, básico y poco efectivo para sumar. Él se había acostumbrado a sumar así. Era como había aprendido, como le habían enseñado. Ya tenía unos cuantos años de vida, ya estaba transitando sus sesenta y dos años. Una tarde de aquellas en las que el sumaba con los dedos, miraba las monedas y daba el vuelto. Una tarde de rutina para él en el puesto que atendía y en donde vendía sus productos. Esa tarde llegó una niña, una joven niña con sus jovenes acciones y expresiones. Al ver unas cuantas piedras bellas sobre la mesa de un puesto de ventas se acercó y tomó la que más le gustaba; era una amatista redondeada y brillante. El hombre se enojo, furiosamente. Le dijo a la niña que no tocara esas piedras, que esas piedras le servían para trabajar. Le dijo a la madre de esta niña que controlara a su hija, que esas piedras servían para ayudarlo a contar. El no había terminado el colegio y que había aprendid...
De noche, Huaraz, Perú - Por fecha 18/10/2013 -  Matías Hugo Figliola