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El anciano y el joven

Siempre sonreía. Siempre se lo veía contento. Había perdido hace un tiempo largo a una mula que lo ayudaba cargando las cosas desde el pueblo hasta su cabaña; y nunca pudo reemplazarla por otra mula u otro animal. Sus pies estaban lastimados ya que desde hace unos meses estaba caminando descalzo; sus calzados se habían ido rompiendo y gastando uno tras otro. El pelo ya no bailaba en su cabeza al sonido del viejo, al ritmo de la libertad; se había ido yendo de a poco, como las hojas en otoño. Su casa era pequeña, no tenía mas que dos habitaciones, donde había vivido con su pareja por tantos largos años pero que hace tan solo una semana se había ido, había pasado a otro plano. El hombre, este hombre adulto de arrugas visibles, manos marcadas y cuerpo cansado, seguía sonriendo. Todos en el pueblo y los vecinos de la montaña lo veían sonriendo. Era algo que no comprendían, como podía estar sonriendo. Algunos dijeron que estaba feliz porque negaba su realidad; otros dijeron que estab...
Observando, bajo el agua - Por fecha 30/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Antes de nacer

Ya habían pensado su nombre, era bello y a ambos dos les gustaba. Tenían en mente pagar una buena escuela, motivar el aprendizaje desde el inicio y no incentivarlo con los celulares, ipads y juegos mediante computadoras. Habían decidido que iban a ser estrictos aun siendo amorosos; no le iban a permitir que pruebe las drogas ni que tenga relaciones a temprana edad. Estaban ya postulándose en varias escuelas, todas ellas para fomentar un aprendizaje alternativo para él. Deseaban que sea aplicado e inteligente; por ello habían decidido leerle de niño y que se le haga costumbre para cuando crezca y que lea por su cuenta también. Deportes, también habían pensando en ello. Querían un deporte que lo fomentara a trabajar en equipo y en el cual haya un gran trabajo físico, para que cuando termine este tranquilo en la casa. Iba a ayudar en los quehaceres desde niño, desde temprana edad, para que pueda sentir aquello como algo normal. Tenían todo ordenado, todo organizado. Ten...
Catedral de Lujan Buenos Aires - Argentina - Por fecha 28/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

La niña, la flor y la vida

Caminaba con una flor en su mano, la flor no era muy grande ni ella tampoco. Eran ambas dos, tanto la flor como la niña, de poca vida en este planeta y de las experiencias que en él suceden. Ella tenía tan solo nueve años; la flor había conocido al mundo hace un día y medio. Ambas dos eran puras e ingenuas. Sin saberlo ambas dos recorrían el mismo camino. La niña había tomado la flor desde el piso; la planta que le había dado vida ya no estaba viva, había sido destruida. Así la niña también, su mamá y papá fueron suprimidos del planeta. Ambas dos huérfanas. La niña tomo la flor mientras caminaba por un campo carente de luz, carente de vida. Niebla y un aroma desconocido que le daba cierta molestia al respirar. El sol había salido pero se había puesto un velo negro para no ver tal acontecimiento. La flor se pone contenta de tener una compañera en estos momentos de su existencia; es que tanto la niña como la flor saben que ses más natural y contenida una muerte acompañadas. ...
Princesa - Por fecha 26/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Natural; Artificial

El ratón come el queso. El gato al ratón. El perro come al gato. Y el auto cierra el ciclo. El pez come algas Otro pez como al pez más pequeño Un águila come al pez Y una baja cierra el ciclo Un conejo come zanahoria Un zorro come al conejo Y un tapado de piel cierra el ciclo. Un árbol se nutre por tierra y sol Una moto cierra cierra el ciclo. Cada paso, por largo que sea en la cadena o corto, lleva a la determinación que el ser humano termina el ciclo. Terminar el ciclo es cerrar un ciclo, es terminar algo que no debería terminar. La naturaleza es eterna en si misma; y el árbol, el pez, el pájaro, el zorro, el lobo, el oso, el colibrí, la oruga, el río, los cormoranes, el viento, la lluvia, la tierra, la arena y todo lo que existe en este mundo, en estas tierras aguas y aires,  lo ve de este modo. El humano lo ve diverso, el hombre concibe su fin y no desea que llegue. Eso también es romper el ciclo. Rompen el ciclo de su propia vida, en vez de ser padres sigue...
Perspectiva - Por fecha 24/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Ráfaga en mi mente

Uno lastima sin saberlo. Uno hace feliz sin saberlo. Uno hace mucho más de lo que cree hacer. Uno llega mucho más lejos de la prolongación de sus brazos. Uno no es tan solo lo físico de su cuerpo físico ni la prolongación física mediante las cosas materiales. Uno no es tan solo lo intangible de su mente ni de sus ideas. Llegamos lejos, llegamos muy lejos. Alcanzamos a muchas mas cosas de las que creemos; tocamos a mucha más gente de la que creemos. Un suave gesto puede modificar una vida, literalmente. O, me pregunto yo, a nadie le ha modificado una sonrisa o un acto cariñoso de una o un desconocido. No ha existido un gesto carente de todo que ha despertado en uno mismo la fuerza para ver la vida con el brillo que ella realmente posee. No ha existido un roce suave de una mano, en un hombro, una cara o una espalda que haya sido el gesto para que uno recuerde que no esta solo; que estamos rodeados de gente y que hay gente que esta para contenerte, algunos, a su modo y otros ...
Ojo en la madera - Por fecha 22/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Aquella raza

Contaban cuentos de constelaciones. Soñaban sueños de soñadores. Respiraban respiros de respiradores. Existían, vivían y tenían lo que el afuera les daba; lo que el afuera les alcanzaba para su sobrevivencia. Cuentos que no eran sus propios cuentos, su propia historia; que no eran sus propias vidas. Sueños que no eran sus propios sueños, su propia imaginación; que no eran sus propias aspiraciones. Respiraciones que no eran sus propias respiraciones, su propia inhalación de oxígeno y vida; que no eran sus propias llamas creadoras. Y así se extinguió aquella raza. Así fue como pereció en aquel letargo existencial. Pasó a ser conocida como una raza con infinitas posibilidades pero que no supieron verlas, no supieron aprovecharlas, no supieron arriesgarse. Fueron una raza con posibilidades incalculables y tan solo decidieron continuar las elecciones, y no posibilidades, de alguien que ya había decidido. Esta raza fue encontrada momificada en su hacer, aun viva aunque ine...
El momento de la limpieza - Por fecha 20/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Sus lágrimas

Su cuerpo repleto de agua no pudo contenerla más dentro de él. Llevaba muchos litros acumulados y las barreras de contención no pudieron contener más; su cuerpo fue más fuerte que su orgullo y que su psiquis. La naturaleza volvió a demostrar que ella rige todo, y que a ella nada se le escapa. El agua comenzó a salir. Primero los ojos se humedecieron y desde ese punto, las lágrimas descendieron por sus mejillas, desde sus lagrimales hasta su pera. No podía detenerlo, ya no podía detener aquel evento que estuvo siendo retenido por tanto tiempo. Ahora era momento de llorar y las lágrimas se agolpaban, y el sonido gutural las acompañaba. De a una las lágrimas se iban ubicando detrás de su predecesora. De a una las penas, dolores, perdidas y silencios se fueron posicionando, esperando su turno de ser liberadas, atrás de su predecesor. Y tenía varios litros, varios millones de lágrimas; y tenía varios silencios, millones de emociones agolpadas. Y siguió llorando sin tener el poder de f...
Entre colores - Por fecha 18/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Que goces

Que goces de un bello día Que goces de una bella noche Que goces de tu hacer, mientras lo haces Que goces de lo que ves y a quien miras Que goces de tus sentimientos y tus pensamientos Que goces de la hacer y decir Que goces de tu sonrisa Que goces tu lluvia, ya que todo lo que nos toca nos vincula íntimamente Que goces de tu andar y que este te lleve a más gozo Que goces lo que recuerdas Que goces tu pasado, tu presente y tu futuro Que goces tu gozo gozándote Es decir: que la belleza te habite en tu vida, a cada instante y eternamente. que elijas el mejor lugar para ver, vivir, hacer, decir y sentir tu vida. que tu día sea realmente tuyo, despierta cuando despiertes. - Por fecha 17/01/2014 -  Matías Hugo Figliola
La naturaleza y su deseo - Por fecha 16/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Aquella sonrisa

Y la sonrisa no se le borró de su cara.  Esta no es una historia larga ni intensa; en ella pasan cosas comunes y no hay victorias asombrosas; y aún así su sonrisa seguía en su rosto. No logró un premio de ciencias. No logró ser el abanderado de su colegio. No logró ser el mas respetado jefe de todo el distrito; ni tampoco logró ser el mas acaudalado de todos los trabajadores del mundo. No tuvo proezas que serán recordadas por varias generaciones ni descubrimientos que cambiaron, ni cambiarán, al mundo. No construyo puentes que unieron ciudades aisladas; ni edificios más altos que las nubes.  No supo escribir novelas grandiosas ni componer mejor música que Mozart. El no fue el logro de la genética de toda su generación. El no fue el mejor padre siquiera. El no fue tampoco el mejor hijo ni el mejor amigo.  El no fue nada deslumbrante; eso queda por sentado y declarado en todo lo dicho aquí. El aún tenía la sonrisa en su cara. La sonrisa ...
Canales de Allepey - India - Por fecha 14/01/2014 -  Matías Hugo Figliola

Quien

Quien tiene y no quiere. Quien quiere y no tiene. Quien pide y lo hace mal. Quien hace mal y no pide. Quien te sonríe muestra los dientes, mejor que muestre lo que oculta a sus dientes. Quien te abraza te tiene agarrado, mejor saber quien te abraza porque así se sabe para que lo hace. Quien te da un beso te saluda, mejor no saludar a ciertas personas. Quien te llama para hablar, mejor saber para que llama; muchos lloran por estar acostumbrados a llorar. Quien dice las cosas es malo. Quien calla las cosas es bueno. Quien miente es alguien amoroso. Quien dice la verdad es alguien odioso. Quien sabe cual es la verdad, si tan solo tenemos una idea personal de las cosas Quien sabe que es lindo, si tan solo lo vemos por nuestros ojos. Quien dice que te ama, ¿te ama o tiene miedo de estar solo o sola? Quien te felicita lo que haces, ¿te felicita o te adula o tan solo es hipócrita?. Quien pudiera contestar esto, ¿lo estaría haciendo honestamente? Quien es bueno ...
Cada vela, una plegaria - Por fecha 12/01/2014 -  Matías Hugo Figliola