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Aquel que vi

Estaba viéndolo, estaba observando lo que hacía. No podía quitar mis ojos de cara, de sus gestos y expresiones. Me tenía paralizado. Así sucedía. Tomaba un sorbo, dejaba la taza y volvía a tomar el cuchillo. Así, una vez tras otra. Tomaba un sorbo, dejaba la taza y volvía a tomar el cuchillo. Y su cara cambiaba de gestos y expresiones al tomar el cuchillo. Gesticulaba y se percibía placer en el. El cuchillo era utilizado para lo que fue creado, sin importar lo que tenga frente a él. Y este hombre bien sabía que era así. Tomaba el cuchillo, lo usaba, lo dejaba, tomaba un sorbo de café. Nunca se supo en que usaba su cuchillo, nunca me quede suficiente tiempo para averiguarlo. Y corrí de allí, pensando lo peor; imaginando lo peor. Y él, en ese instante se percato de que había estado un hombre, por unos momentos, escondido viendo por la ventana. Mientras el cenaba con su familia. - Por fecha 11/02/2012 - Mat...
Encerrados  - Por fecha 10/02/2012 - Matías Hugo Figliola

Al fin podré

Estaba en el valle, viendo la montaña frente a mi. Estaba placido en mi parque, disfrutando de mi bebida; viendo la montaña frente a mi. Iba y venía, dormía y despertaba. Cada vez que salia a ese parque inmenso, estaba la montaña frente a mi. Era bella, debía verse todo desde su cima. Tenia, en su punta, un claro el que permitía ver trescientos sesenta grados sin arboles o plantas que obstaculicen. Al pensar eso, me surgió la intriga de lo que habría del otro lado. Empecé por imaginar que no había nada mas, pero veía pasar volando pájaros y seguir sin miedo; esto desestimó mi idea de la nada al otro lado. Luego siguieron mis ideas, vagando y creando paisajes; lagos, ríos, más montañas, planicies, lugares aridos. Llegue a imaginar la idea de que había una casa como la mía, con una persona como yo, mirando la montaña todos los días. Invente que habían tempanos, que...
Trayecto  Matías Hugo Figliola

Así fue como sucedió

Aprendió a cuidar monedas. Aprendió a acaparar joyas. El se encontraba cuidando sus monedas; ella acaparando sus joyas. Así sus hijos crecieron cuidando y acaparando sus monedas y joyas. Así fue como estos al crecer, cuidaron monedas y acapararon joyas. Y sus hijos, aprendieron lo mismo. El tiempo fue pasando y con el descendencia tras descendencia iba pasando. Hijos que se transformaban en padres e hijas que crecían y eran madres. Y la educación de este mundo fue cuidar sus monedas y acaparar sus joyas. Así termino este mundo, no se sabe nada de él. Fue autoconsumido por la codicia y la envidia. Algunos sabios estudiosos han dicho que el mismo planeta ha decidido poner fin a tan cruel existencia que acontecía sobre él. Nunca se supo el nombre del planeta; y el planeta nunca quiso decir su nombre, su vergüenza se lo negaba. El había creado sobre si mismo lagos, playas, mar...
Por donde veas, iglesia  Matías Hugo Figliola

Por estar feliz

Se encontraba alegre, contento. Estaba mas que eso, estaba feliz. Estaba cantando y, con ello, mostrando su felicidad. Nadie sabia porque estaba tan contento; ni tampoco se lo habían preguntado. Es que nadie se había tomado el tiempo ni el interés de hacer eso. Asumían y, como siempre, el asumir tiene un margen de error. En este caso, asumieron que estaba molestándolos; que ese canto era porque estaba divirtiéndose con ellos, mejor dicho de ellos. Asumieron que no los quería y que quería agotarlos, cansarlos y echarlos. Estaba festejando, era padre. Había logrado gestar hijos con su pareja. Estaba dichoso, como tantos padres se sienten en ese momento, en ese estado. Estaba cantando, armoniosamente; estaba haciendo música, muy bella. Estaba digo, porque ya no esta más. Asumieron algo que no era. No frenaron en averiguar ni entender, solo arremetieron contra él. Estaba digo, ...
Cascada artificial  Matías Hugo Figliola

Ideas que se presentaron

La honestidad ante todo paso, en todo paso, a cada paso. La obediencia, siempre. Y por obediencia digo obedecer a la conciencia, que es nuestro yo real. Amor sentido eterno. El amor debe estar en todo crear. Ser sabio; y me refiero a aprender y asimilar, y a ser nuestros propios maestros. Ideas que se presentaron ante mi y sentís decir. Sentí y compartí. Compartí y solté. Solté y amé. En el cambio, siempre, hay amor. Matías Hugo Figliola
Simplicidad  Matías Hugo Figliola

En mis noches, en mis mañanas

Salio el sol, con el ha salido mi vida del letargo de mi sueño. Acabo de revivir; de nacer en esta vida que me ha de transcurrir tan solo por veinticuatro horas. Ayer he creído que me moria, todo estaba asi demostrado. Habia logrado relajarme y distenderme. Había soltado mi vida, había hecho mi propio velorio. Solo asistí yo, pero para mi había sido bello momento, no necesitaba a nadie mas. De a poco iba cansándome y en un momento... todo se calmo. Pensé había llegado; y no fue así. Hoy abrí mis ojos. Fui yo solo quien me recibió a la vida, no necesitaba a nadie mas. Inspire mi primer aire y con el toda mi vida y mi historia, que había quedado flotando frente a mi a la espera de mi renacer. Hoy tengo esta vida. Hoy, al menos por hoy estoy vivo y por ello me siento dichoso. No me hago problemas por mi muerte, me ocupo de mi vida; es tan corto mi tiempo aquí... Matías Hugo Figl...
A orillas del río  Matías Hugo Figliola

Frases - Dejo de ser

Dos escritos, por el sábado que no estuve para publicar. El primero, frases. El segundo: "Dejo de ser" - He encontrado en el otro, lo que soy yo. - Esta es su experiencia, porque negársela. ¿Quién soy yo para hacerle eso al otro?. - Amor. Puro amor. ¿Qué, hay algo más real que ello? - El concepto de dualidad es el que corrompe al humano. La necesidad de bases entendibles en la comunicación marcan un desapego de la verdad, solo para basarnos en ideas y estructuras; las cuales no son tan reales como la realidad. - El miedo no revelado es aquel que te domina Matías Hugo Figliola - Habado 27 de Enero -  Estaba contando los minutos, esperando a q la reja se abra. Que le permita salir y hacer su gracia. Se encontraba ya desesperado, hace mucho tiempo que se encontraba encerrado; o tan solo unas pocas horas, pero que son unas horas sin el publico y eso ahogaba su alma. Es que su vida había cambiado, todas las cosas eran di...
Trabajo no valorado - Día Viernes 27 de Enero - Siete dedos - Día 29 de Enero - Matías Hugo Figliola

Contaba la leyenda

Contaba la leyenda que había nacido de la luz y de la oscuridad; que su madre no lo había amamantado ya que su cuerpo era el de un adulto. Que en sus ojos se podría ver el reflejo del manantial más precioso del mundo y que en este manantial se veía a la eternidad bañándose en sus aguas. Que al hablar se podría escuchar la briza del planeta, sintiéndose la calidez de los desiertos y el aroma de las flores. Que sus manos se veían como las de un hombre que trabajo toda su vida, sin descanso, con ellas; pero que al tacto eran tan suaves y tersas como las de un bebe. Que su andar era pausado, sereno y displicente. Y aún así podía caminar leguas, en pocas horas, sin tener una gota de transpiración sobre su frente. Que el no habitaba ninguna edad, que se mantenía atemporal. Estas, y tantas otras leyendas se contaban de este individuo; que en un momento paso a ser más relevante el que, del quien. Y...
Danza del fuego  Matías Hugo Figliola

Aceptación o retención

Las situaciones pueden modificarse; pueden salir de lo preestablecido. La rutina puede colapsar dentro de un agujero negro y crearse el caos de lo "no esperado". También puede ser que la gente se contradiga a lo dicho anteriormente. Muchas cosas pueden generar un cambio a lo que uno crea establecido a suceder. En realidad eso no es lo verdaderamente importante. Lo que remarca en importancia ese acontecimiento es la postura de uno ante ello. El aferrarse, enojarse, pelear, negar, insultar y tantos otros impulsos negativos; o el poder serenarse, tomarse el segundo necesario para ver que el cambio aconteció y que, nada ni nadie puede ir en contra de este magnifico suceso que es el cambio. Es algo difícil de aplicar, estamos educados para reaccionar en vez de serenarnos, calmarnos, reorganizarnos y accionar. Son varios pasos a seguir; el paso mas importante, el mas relevante es el actual. No te desorientes en llegar a la acción sin antes poder ...
Allí, entre cables  Matías Hugo Figliola

A veces me sucede

A veces el estar solo repercute en las ideas. A veces la soledad nubla la vista. Es que a veces el estar solo no es lo que uno desea y es solo el momento que debe vivir. Sería una locura no estar solo para no estar solo, sin que haya amor ni conexión. Tengo planteos e ideas; tengo deseos y proyectos. Tengo la energía y la motivación. Tengo muchas cosas, y aun así me falta mi pareja. La cual dará calor a todos mis deseos. Esta situación no me desespera, solo a veces nubla mis ideas. Pero en calma y con serenidad voy limpiando mi mente, mis ojos y mis ganas y sigo; sigo habiendo aprendido cual es mi deseo y también a saber ir hacia el sin cometer errores influenciados por la necesidad. ¿Y quién diría que hablo de mi?, ¿y quién diría que hablo de otro?. ¿Y quién diría que esta situación la hemos pasado todos? Es una situación de la vida, diversa a las demás. Que da...
Baño de un colibrí  Matías Hugo Figliola