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La diferencia

el trato de la gente esta desvirtuado; como se suele decir: "ya no es lo que era". El respeto, la educación, las buenas intenciones, el avasallar, la hipocresía. Todo ha cambiado de posiciones y de grado de valor. Ahora la gente finge ser algo que no es y también busca la forma de obtener un rédito, desleal muchas de las veces, en favor suyo, sin interesarse en el otro. Las manos que tocan la espalda son revisadas para ver si tienen puñal o no. Ya no hace falta que solo desconfiemos de nosotros y no nos tengamos respeto; sino que tenemos que dudar del otro. Doble gasto de energía. No he encontrado el punto de quiebre, en la formación de este modo de ser. Si puedo decir que veo su expansión, degradación, con el paso del tiempo. Asimismo, veo como están surgiendo, cada vez mas, gente con valores y con deseo de hacer el bien. Es que a mayor desequilibrio, debe haber mayor equilibrio; es coherente. No se a donde terminaremos, ...
Partida de cuajo  Matías Hugo Figliola

Valores vacíos

Contar, contar, contar y contar. Sumar, restar, sumar, sumar y restar. Los números eran sus amigos, sus confidentes y hasta sus amantes. Vivía amándolos. Estaba desorbitado por ese amor. Había dejado a su mujer, olvidado a su hijo y sus dos hijas. Había olvidado hasta donde era que vivía. Recordaba su nombre, su cara y el color de sus ojos, por el reflejo que veía de él en aquel cristal que tenía frente a si. Sus manos eran su único, y mas bello, regalo. Las cuales contaban y sumaban y restaban; las cuales manipulaban los papeles y los números. Todo en su vida estaba olvidado, ya no había más nada por olvidar. Ya no había nada que se entrometiera en su romántico hacer. Estaba el y los números. Un día, todo llego a su limite; el nunca lo supo, eso lo puedo confirmar. Estaba haciendo su danza cotidiana y, sencillamente, murió. Esta fue la vida de aquella persona que bas...
Colorido  Matías Hugo Figliola

Esta historia, de dos desconocidos

El estaba parado, esperando. Ella, ella todavía no había llegado. El contaba las personas que pasaban por delante. Ella iba pasando personas, zigzagueando entre ellas. El se encontraba sonriendo, viendo la vida en acción. Ella estaba contenta, porque aunque llegando tarde estaba yendo a conocerlo, aun sin saberlo. Así sucedió; una noche de verano; estos dos individuos se conocieron. Ella y el, el y ella. Y allí se cruzaron, y entablaron una charla que sola fue ligando sus personas, sin que ellos lo supieran. Unas bebidas y comidas fueron los acompañantes, y los únicos testigos de que en ese suceder el amor estaba conectando a estas dos personas. Por un momento todos los relojes se detuvieron. El tiempo se tomo un descanso, para poder ver a esta pareja en el arte de vivir.  El terminar la cena, fue el sellar el pacto silencioso de la aceptación.  Las 12 dieron su aviso, el tiempo se acordó de sus tareas. Ell...
Posición capitalista  Matías Hugo Figliola

Aquel que vi

Estaba viéndolo, estaba observando lo que hacía. No podía quitar mis ojos de cara, de sus gestos y expresiones. Me tenía paralizado. Así sucedía. Tomaba un sorbo, dejaba la taza y volvía a tomar el cuchillo. Así, una vez tras otra. Tomaba un sorbo, dejaba la taza y volvía a tomar el cuchillo. Y su cara cambiaba de gestos y expresiones al tomar el cuchillo. Gesticulaba y se percibía placer en el. El cuchillo era utilizado para lo que fue creado, sin importar lo que tenga frente a él. Y este hombre bien sabía que era así. Tomaba el cuchillo, lo usaba, lo dejaba, tomaba un sorbo de café. Nunca se supo en que usaba su cuchillo, nunca me quede suficiente tiempo para averiguarlo. Y corrí de allí, pensando lo peor; imaginando lo peor. Y él, en ese instante se percato de que había estado un hombre, por unos momentos, escondido viendo por la ventana. Mientras el cenaba con su familia. - Por fecha 11/02/2012 - Mat...
Encerrados  - Por fecha 10/02/2012 - Matías Hugo Figliola

Al fin podré

Estaba en el valle, viendo la montaña frente a mi. Estaba placido en mi parque, disfrutando de mi bebida; viendo la montaña frente a mi. Iba y venía, dormía y despertaba. Cada vez que salia a ese parque inmenso, estaba la montaña frente a mi. Era bella, debía verse todo desde su cima. Tenia, en su punta, un claro el que permitía ver trescientos sesenta grados sin arboles o plantas que obstaculicen. Al pensar eso, me surgió la intriga de lo que habría del otro lado. Empecé por imaginar que no había nada mas, pero veía pasar volando pájaros y seguir sin miedo; esto desestimó mi idea de la nada al otro lado. Luego siguieron mis ideas, vagando y creando paisajes; lagos, ríos, más montañas, planicies, lugares aridos. Llegue a imaginar la idea de que había una casa como la mía, con una persona como yo, mirando la montaña todos los días. Invente que habían tempanos, que...
Trayecto  Matías Hugo Figliola

Así fue como sucedió

Aprendió a cuidar monedas. Aprendió a acaparar joyas. El se encontraba cuidando sus monedas; ella acaparando sus joyas. Así sus hijos crecieron cuidando y acaparando sus monedas y joyas. Así fue como estos al crecer, cuidaron monedas y acapararon joyas. Y sus hijos, aprendieron lo mismo. El tiempo fue pasando y con el descendencia tras descendencia iba pasando. Hijos que se transformaban en padres e hijas que crecían y eran madres. Y la educación de este mundo fue cuidar sus monedas y acaparar sus joyas. Así termino este mundo, no se sabe nada de él. Fue autoconsumido por la codicia y la envidia. Algunos sabios estudiosos han dicho que el mismo planeta ha decidido poner fin a tan cruel existencia que acontecía sobre él. Nunca se supo el nombre del planeta; y el planeta nunca quiso decir su nombre, su vergüenza se lo negaba. El había creado sobre si mismo lagos, playas, mar...
Por donde veas, iglesia  Matías Hugo Figliola

Por estar feliz

Se encontraba alegre, contento. Estaba mas que eso, estaba feliz. Estaba cantando y, con ello, mostrando su felicidad. Nadie sabia porque estaba tan contento; ni tampoco se lo habían preguntado. Es que nadie se había tomado el tiempo ni el interés de hacer eso. Asumían y, como siempre, el asumir tiene un margen de error. En este caso, asumieron que estaba molestándolos; que ese canto era porque estaba divirtiéndose con ellos, mejor dicho de ellos. Asumieron que no los quería y que quería agotarlos, cansarlos y echarlos. Estaba festejando, era padre. Había logrado gestar hijos con su pareja. Estaba dichoso, como tantos padres se sienten en ese momento, en ese estado. Estaba cantando, armoniosamente; estaba haciendo música, muy bella. Estaba digo, porque ya no esta más. Asumieron algo que no era. No frenaron en averiguar ni entender, solo arremetieron contra él. Estaba digo, ...
Cascada artificial  Matías Hugo Figliola

Ideas que se presentaron

La honestidad ante todo paso, en todo paso, a cada paso. La obediencia, siempre. Y por obediencia digo obedecer a la conciencia, que es nuestro yo real. Amor sentido eterno. El amor debe estar en todo crear. Ser sabio; y me refiero a aprender y asimilar, y a ser nuestros propios maestros. Ideas que se presentaron ante mi y sentís decir. Sentí y compartí. Compartí y solté. Solté y amé. En el cambio, siempre, hay amor. Matías Hugo Figliola
Simplicidad  Matías Hugo Figliola

En mis noches, en mis mañanas

Salio el sol, con el ha salido mi vida del letargo de mi sueño. Acabo de revivir; de nacer en esta vida que me ha de transcurrir tan solo por veinticuatro horas. Ayer he creído que me moria, todo estaba asi demostrado. Habia logrado relajarme y distenderme. Había soltado mi vida, había hecho mi propio velorio. Solo asistí yo, pero para mi había sido bello momento, no necesitaba a nadie mas. De a poco iba cansándome y en un momento... todo se calmo. Pensé había llegado; y no fue así. Hoy abrí mis ojos. Fui yo solo quien me recibió a la vida, no necesitaba a nadie mas. Inspire mi primer aire y con el toda mi vida y mi historia, que había quedado flotando frente a mi a la espera de mi renacer. Hoy tengo esta vida. Hoy, al menos por hoy estoy vivo y por ello me siento dichoso. No me hago problemas por mi muerte, me ocupo de mi vida; es tan corto mi tiempo aquí... Matías Hugo Figl...
A orillas del río  Matías Hugo Figliola

Frases - Dejo de ser

Dos escritos, por el sábado que no estuve para publicar. El primero, frases. El segundo: "Dejo de ser" - He encontrado en el otro, lo que soy yo. - Esta es su experiencia, porque negársela. ¿Quién soy yo para hacerle eso al otro?. - Amor. Puro amor. ¿Qué, hay algo más real que ello? - El concepto de dualidad es el que corrompe al humano. La necesidad de bases entendibles en la comunicación marcan un desapego de la verdad, solo para basarnos en ideas y estructuras; las cuales no son tan reales como la realidad. - El miedo no revelado es aquel que te domina Matías Hugo Figliola - Habado 27 de Enero -  Estaba contando los minutos, esperando a q la reja se abra. Que le permita salir y hacer su gracia. Se encontraba ya desesperado, hace mucho tiempo que se encontraba encerrado; o tan solo unas pocas horas, pero que son unas horas sin el publico y eso ahogaba su alma. Es que su vida había cambiado, todas las cosas eran di...
Trabajo no valorado - Día Viernes 27 de Enero - Siete dedos - Día 29 de Enero - Matías Hugo Figliola