Unos segundos

Respiro, inhalo. Entra el oxígeno en mí y se esparce a cada célula de mi cuerpo.
Cada respiración calma mi mente, calma mi cuerpo, calma mi ver y mi emocionarme.
Cada respiración nutre a tu cuerpo; este asimila los nutrientes que pensamos no existen -y que al calmar la disociación vemos que si-

Respiro y sin darme cuenta sonrío. Y la sonrisa se esparce a cada célula de mi cuerpo.
Siento mi cuerpo vibrar de un modo diverso al cotidiano -es que ya no estamos en ese "modo cotidiano"-.
Siento esta sonrisa transmuta las ideas, los pre conceptos, los prejuicios.
El estado que esta sonrisa genera es liberador, es gratificador, es sanador.

Todo sucede con tan solo estar consciente de nuestro respirar y de nuestro elegir.
Todo cambio sucede al momento de elegirlo.
La decisión, la determinación y la constancia son premisas para hacer.

Unos segundos, y cerrar los ojos.
Unos segundos, y respirar en serenidad.
Unos segundos, y todo cambia.

Unos segundos son suficientes para elegir que deseamos pensar, sentir, vibrar, decir, hacer.
Tan solo uno segundo, puede ser la eternidad.

- Por fecha 11/11/2014 - 

Expectativa Cero


Sin mentiras, sin miento.

- Por fecha 10/11/2014 -

Expectativa Cero